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Mexicanos pagan más por huevos de gallinas felices
Los mexicanos están redefiniendo su carrito de compras, eligiendo opciones éticas que transforman la industria alimentaria desde la granja.
El despertar de la conciencia (y del gallinero)
Resulta que más de la mitad de los consumidores en México han decidido que su desayuno necesita un glow-up ético, y están dispuestos a soltar más billetes por huevos libres de jaula. Esto no es una moda pasajera como los pantalones cargo, oh no. Detrás de este movimiento hay un nivel de información que haría palidecer a cualquier influencer de TikTok, y una conciencia sobre el bienestar animal que está sacudiendo los cimientos de uno de los alimentos básicos del país. Quien nos lo cuenta es Arianna Torres, de Humane World for Animals, una organización que básicamente es la superheroína de los animales de granja, trabajando en México y otros 50 países para mandar a la obsolescencia el confinamiento intensivo. Adiós, jaulas para gallinas ponedoras y cerdas gestantes. Hola, espacio vital.
En una charla con EL UNIVERSAL, Torres explicó que el consumidor mexicano promedio ya no es el mismo. Ha evolucionado de “lo más barato por favor” a un ser más informado y empático, que cuestiona el origen de lo que se lleva a la boca. Y su argumento sobre el precio es tan claro como un huevo: “No es que el huevo libre de jaula sea un lujo”, viene a decir, “es que el huevo de jaula es un producto con un descuento macabro que pagan las gallinas con su sufrimiento”. La matemática es simple: las gallinas que pueden moverse, bueno, se mueven. Y moverse gasta calorías. Ese mayor gasto calórico se traduce en que necesitan entre 10 y 15 gramos más de alimento, lo que explica que la cajita de huevos ethical choice cueste alrededor de un 20% más. Básicamente, estás pagando su suscripción al gallinero-gym.
El perfil del comprador woke (y con cartera)
Torres puso el dedo en la llaga: a mayor nivel educativo, mayor es la conciencia y las exigencias. No se trata solo de tener un poder adquisitivo que permita elegir, sino de haber consumido suficiente contenido como para no tragarse el cuento de cualquier empaque bonito. Esta nueva camada de compradores no solo lee la etiqueta; quiere saber el lore completo de la marca, el backstory de cómo ese producto llegó a su mesa. Es el equivalente alimenticio de stalkear el perfil de tu cita antes de salir con ella.
Y esta transformación colectiva no se está quedando en posts bonitos de Instagram. El mercado ya está sintiendo el golpe. Cada vez más empresas, desde los súper hasta tus restaurantes de moda, están migrando sus cadenas de suministro hacia el lado soleado de la fuerza: el de los huevos libres de jaula. “Cuando la transparencia se vuelve rutina, pasa algo importante: la confianza crece”, comenta Torres. Por eso andan promoviendo calendarios públicos de transición y casos de éxito auditados. Quieren que sepamos que no es puro bla bla.
El futuro es claro (y tiene etiqueta)
El siguiente paso en esta revolución gallinástica es una regulación clara sobre el etiquetado. Humane World for Animals está en esas, junto con el gobierno y productores, para que en el supermercado no tengas que hacer de detective. La meta es que puedas identificar al instante si esos huevos vienen de una gallina que vive su mejor vida al aire libre, de una que tiene un departamento modesto pero sin rejas, o de una que está en un sistema orgánico (la élite del corral).
Claro, esta transición no es como cambiar de filtro. Requiere acompañamiento técnico y, obviamente, financiamiento para los productores. No se puede transformar una granja de la noche a la mañana, pero con capacitación, metas realistas y una buena dosis de apoyo público y privado, México podría consolidar un nuevo estándar de mercado. Un estándar donde el bienestar animal y el consumo responsable no sean un nicho, sino la norma. Para ellos, esta tendencia es un tren de alta velocidad sin botón de reversa. Cada vez más gente entiende que el bienestar animal es, en el fondo, bienestar humano. Y elegir productos éticos se está convirtiendo en la forma más práctica de construir un país más consciente, un huevo a la vez.
¿Te sumas a este cambio? Comparte esta nota y ayúdanos a viralizar la importancia de un consumo más responsable. Explora más contenido sobre cómo tus decisiones diarias están transformando industrias.
Nacional
Trump dice que seguirá en contacto con Machado
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que planea mantener el contacto con la líder opositora venezolana, María Corina Machado.
Tras su encuentro del jueves en la Casa Blanca, Trump declaró que se trata de una mujer a la que “respeta mucho”. En esa reunión, Machado señaló que le transmitió al mandatario estadounidense que “hoy más del 90% de los venezolanos queremos lo mismo: vivir con libertad, dignidad y justicia”.
Los detalles del encuentro entre Trump y Machado
“Fue un gran honor para mí conocer a María Corina Machado, de Venezuela”, escribió Trump en una publicación en Truth Social. “María me presentó su Premio Nobel de la Paz por el trabajo que he realizado. Un gesto maravilloso de respeto mutuo”.
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Un triste hallazgo en la colonia que duerme entre calles con nombres festivos
El hallazgo de un cuerpo en la calle 23 de diciembre desató el protocolo habitual: cinta amarilla, curiosos y muchas preguntas sin respuesta.
La muerte llama a la puerta en la calle 23 de diciembre
Ah, la colonia 15 de enero. Un lugar tan festivo que incluso sus calles llevan nombres de fechas célebres. Pero ayer, en la calle 23 de diciembre, el regalo anticipado fue bastante más macabro: el cuerpo sin vida de un hombre. Porque nada dice “espíritu navideño” como encontrar a alguien que ya no respira sobre un colchón en la vía pública.
Los vecinos, esos héroes anónimos del cotilleo barrial, fueron los primeros en notar que algo andaba mal. Su radar de chismes se activó cuando vieron que el individuo en situación de calle que usualmente dormía allí llevaba demasiado tiempo quieto. ¿Estará profundamente dormido o profundamente muerto?, debieron preguntarse. Ante la duda, y demostrando una eficacia envidiable, optaron por lo más sensato: marcar al 911. Más vale prevenir que lamentar, ¿no?
Vecinos del lugar refieren que el hoy occiso es un individuo en situación de calle que comúnmente dormía en esta calle, por lo que se les hizo extraño ver que no se movía.
Así comenzó el circo. Llegaron los paramédicos de la Cruz Roja, confirmaron lo obvio —que efectivamente, estaba muerto— y dieron parte a las autoridades. Porque ese es el protocolo: tú encuentras el cuerpo, nosotros constatamos que es un cuerpo, y luego llamamos a los que se encargarán del cuerpo. Una cadena de mando perfectamente aceitada para gestionar la tragedia.
El despliegue oficial ante lo inevitable
No podían faltar. Los elementos de la Guardia Estatal y la Fiscalía General arribaron al sitio con esa mezcla de solemnidad y rutina que caracteriza estos eventos. Su misión: acordonar el área con esa cinta amarilla que tanto nos fascina y realizar las “indagatorias pertinentes”. ¿Pertinentes para qué? Para determinar, supongo, que un hombre sin hogar fue encontrado muerto en la calle donde solía dormir. Un misterio digno de Sherlock Holmes.
La calle fue cerrada. El tráfico, desviado. Todo debe detenerse mientras se realiza el levantamiento del cadáver y la necropsia de ley. Porque la burocracia de la muerte es implacable: formularios, procedimientos, esperas. Se estima que el cierre durará “un par de horas”, aunque todos sabemos que ese “par” puede estirarse más que un chicle pegado en el pavimento.
Y mientras tanto, ¿qué sabemos? Poco. Que era un hombre. Que aparentemente tenía lesiones en su cuerpo. ¿De qué tipo? No se especifica. Podrían ser desde moretones hasta señales de algo más siniestro. El comunicado oficial es tan vago que da pie a toda clase de especulaciones innecesarias y morbosas. ¿Se cayó? ¿Lo empujaron? ¿Le dio un patatús después de una cena cuestionable recuperada de un contenedor? El silencio oficial es el mejor aliado de la imaginación popular.
Lo más irónico del asunto es el escenario: una colonia llamada 15 de enero, una calle llamada 23 de diciembre. La muerte no respeta calendarios ni nomenclaturas festivas. Se instala donde quiere, incluso entre calles cuyo nombre evoca regalos y propósitos de año nuevo.
Al final del día, queda una pregunta flotando en el aire cargado de indiferencia urbana: ¿cuántas personas deben morir en el anonimato antes de que su paseo sea algo más que una nota policial breve? Hoy fue un hombre sin nombre en la calle 23 de diciembre. Mañana podría ser cualquiera.
¿Esta nota te hizo reflexionar (o por lo menos arquear una ceja)? Compártela con ese amigo al que le gusta comentar las noticias con un tono igualmente cáustico. Y si te interesa estar al tanto del pulso real –y a menudo absurdo– de la ciudad, explora más contenido como este.
Nacional
Diplomacia vaticana: reunión clave mientras la visita papal flota en el aire
El embajador en El Vaticano se reúne con Segob mientras la invitación al papa sigue en el limbo. ¿Visita papal o eterna espera?
La diplomacia mexicana con el Vaticano: mucho protocolo, poca confirmación y un papa en standby
Ahí va la cosa. Este martes, Alberto Barranco Chavarría, nuestro embajador ante la Santa Sede –sí, ese puesto existe y alguien lo tiene–, se sentó con Rosa Icela Rodríguez de Gobernación y Clara Luz Flores de Asuntos Religiosos. La agenda: revisar los asuntos bilaterales. O sea, la relación México-Vaticano, que suena a trama secundaria de una serie política pero aparentemente es importante.
“Siempre respetuosa y constructiva”, dijo Rodríguez sobre la reunión.
Traducción millennial: “Nos llevamos bien, no hubo drama, pero tampoco anunciamos nada espectacular”. Es el equivalente diplomático a poner “✨” en una historia de Instagram.
Pero hablemos de lo que todos queremos saber: ¿Y el papa? ¿Cuándo viene? Porque resulta que la presidenta Claudia Sheinbaum ya le extendió la invitación a León XIV –no confundir con los reyes franceses del pasado– durante una llamada por el Día de la Virgen de Guadalupe. Un movimiento clásico. El problema es que, desde entonces, la confirmación brilla por su ausencia.
El eterno ‘tal vez’ de la visita papal
La semana pasada, Barranco Chavarría estuvo por México para una reunión de embajadores y dejó caer esta perla:
“No hay todavía una respuesta”, dijo el embajador sobre la posible visita.
O sea, ni sí ni no, sino todo lo contrario. El Vaticano tiene a México en “visto”, como ese mensaje importante que nunca contestas. Sheinbaum misma comentó el 15 de diciembre que aún no había fecha. Así que seguimos en modo espera, con la incertidumbre como único plan confirmado.
El contexto importa: Una visita papal no es cualquier cosa. Requiere logística monumental, seguridad extrema y una agenda que equilibre lo espiritual con lo político. Además, León XIV lleva poco tiempo en el cargo –sí, es un nombre curioso para un papa moderno– y probablemente está priorizando otros frentes. Pero para México, especialmente con la devoción guadalupana, sería un evento de primer orden.
Mientras tanto, las reuniones como la de hoy sirven para mantener los canales abiertos. Para asegurar que, cuando (o si) llegue el sí del Vaticano, todo esté listo. Es diplomacia en su estado más puro: mucha preparación para un evento que puede o no ocurrir.
¿Qué sigue? Seguir esperando. La bola está en la cancha del Vaticano. Mientras tanto, México sigue haciendo su tarea: reuniones formales, declaraciones cuidadosas y ese optimismo cauteloso que caracteriza a las relaciones internacionales cuando hay mucho en juego pero pocas certezas.
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