Nacional
La violencia cede terreno con una reducción histórica de homicidios
Una caída histórica en las cifras más temidas marca un punto de inflexión en la lucha por la paz en México, según datos oficiales.
¡Un giro monumental en la batalla por el alma de la nación! En un anuncio que estremeció los cimientos de la narrativa de inseguridad, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reveló una cifra que parece arrancada de un sueño imposible: los asesinatos intencionales se han desplomado en un cuarenta por ciento en apenas quince meses. Entre el septiembre de 2024 y el diciembre de 2025, el país respiró con 34 homicidios menos cada día, un suspiro colectivo de alivio que no se sentía desde los lejanos días de 2016. “Es el número más bajo”, declaró la mandataria con la solemnidad de quien anuncia una tregua en una guerra interminable.
El epicentro de una estrategia que cambia el juego
El escenario de esta revelación épica no fue el habitual Palacio Nacional, sino la ciudad de Cuernavaca, en Morelos, un territorio que ha conocido de cerca el filo de la violencia. Allí, en el corazón de una conferencia matutina que más parecía el consejo de guerra de un ejército decidido a ganar, comenzó la supervisión de los Gabinetes de Seguridad estatales. Sheinbaum, rodeada de su estado mayor en esta cruzada, atribuyó este triunfo preliminar a una estrategia integral de seguridad que, hilvanada con el rigor de una operación militar, finalmente comienza a dar sus frutos envenenados. No fue obra de la casualidad, sino el resultado de una coordinación férrea entre todas las áreas de seguridad y de procuración de justicia, una sinfonía de esfuerzos donde cada instrumento, desde la inteligencia hasta la acción, toca la misma partitura. Una alianza sagrada extendida hacia los gobernadores de las 32 entidades federativas, uniendo al país bajo un solo estandarte contra la delincuencia.
A su lado, como los generales de esta batalla crucial, estuvieron figuras clave: el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch; la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez; el Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles de Marina; el titular de la Sedena, Ricardo Trevilla Trejo; y Marcela Figueroa Franco, al mando del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Testigo y anfitriona de este momento histórico, la gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, completaba el cuadro de un liderazgo unido.
Los pilares de la esperanza: coordinación y evaluación constante
En su mensaje, la gobernadora González Saravia desveló parte del misterio detrás del éxito. Ese jueves, el trabajo se centró en una revisión minuciosa y coordinada de las estadísticas delictivas de la entidad, un ejercicio de transparencia y análisis que ella calificó como fundamental. “Es fundamental para la ciudadanía y poder revisar de manera conjunta los avances y una estrategia de seguridad nacional“, afirmó, subrayando la importancia de mirar a los ojos a la realidad de las cifras. Reveló que la claridad de la estrategia presidencial ha sido la brújula: “a los gobiernos de los estados nos dio una orientación el poder coincidir con los cuatro ejes que se han determinado y poder sobre todo ir evaluando los avances y los resultados”. Cada número, cada tendencia, se convierte en un dato vital para ajustar la ofensiva, para no dar tregua al enemigo de la paz social.
Este no es el final de la historia, sino quizás, el tan anhelado punto de inflexión. La dramática disminución de homicidios pinta un rayo de luz en un horizonte que por años ha estado oscurecido por la sombra de la criminalidad. La lucha contra la delincuencia ha encontrado, al parecer, una fórmula que combina fuerza, inteligencia y una unidad sin precedentes. El camino por recorrer es aún largo, pero por primera vez en mucho tiempo, la meta de un México más seguro no parece una quimera, sino un destino posible que se escribe con el esfuerzo conjunto de todas las instituciones de seguridad pública.
¿Crees que este es el camino definitivo hacia un país más seguro? Comparte esta noticia crucial en tus redes sociales y ayúdanos a difundir el análisis sobre las políticas de seguridad que están marcando la diferencia. Explora más contenido relacionado con la transformación de la seguridad nacional en nuestro portal.
Nacional
Un triste hallazgo en la colonia que duerme entre calles con nombres festivos
El hallazgo de un cuerpo en la calle 23 de diciembre desató el protocolo habitual: cinta amarilla, curiosos y muchas preguntas sin respuesta.
La muerte llama a la puerta en la calle 23 de diciembre
Ah, la colonia 15 de enero. Un lugar tan festivo que incluso sus calles llevan nombres de fechas célebres. Pero ayer, en la calle 23 de diciembre, el regalo anticipado fue bastante más macabro: el cuerpo sin vida de un hombre. Porque nada dice “espíritu navideño” como encontrar a alguien que ya no respira sobre un colchón en la vía pública.
Los vecinos, esos héroes anónimos del cotilleo barrial, fueron los primeros en notar que algo andaba mal. Su radar de chismes se activó cuando vieron que el individuo en situación de calle que usualmente dormía allí llevaba demasiado tiempo quieto. ¿Estará profundamente dormido o profundamente muerto?, debieron preguntarse. Ante la duda, y demostrando una eficacia envidiable, optaron por lo más sensato: marcar al 911. Más vale prevenir que lamentar, ¿no?
Vecinos del lugar refieren que el hoy occiso es un individuo en situación de calle que comúnmente dormía en esta calle, por lo que se les hizo extraño ver que no se movía.
Así comenzó el circo. Llegaron los paramédicos de la Cruz Roja, confirmaron lo obvio —que efectivamente, estaba muerto— y dieron parte a las autoridades. Porque ese es el protocolo: tú encuentras el cuerpo, nosotros constatamos que es un cuerpo, y luego llamamos a los que se encargarán del cuerpo. Una cadena de mando perfectamente aceitada para gestionar la tragedia.
El despliegue oficial ante lo inevitable
No podían faltar. Los elementos de la Guardia Estatal y la Fiscalía General arribaron al sitio con esa mezcla de solemnidad y rutina que caracteriza estos eventos. Su misión: acordonar el área con esa cinta amarilla que tanto nos fascina y realizar las “indagatorias pertinentes”. ¿Pertinentes para qué? Para determinar, supongo, que un hombre sin hogar fue encontrado muerto en la calle donde solía dormir. Un misterio digno de Sherlock Holmes.
La calle fue cerrada. El tráfico, desviado. Todo debe detenerse mientras se realiza el levantamiento del cadáver y la necropsia de ley. Porque la burocracia de la muerte es implacable: formularios, procedimientos, esperas. Se estima que el cierre durará “un par de horas”, aunque todos sabemos que ese “par” puede estirarse más que un chicle pegado en el pavimento.
Y mientras tanto, ¿qué sabemos? Poco. Que era un hombre. Que aparentemente tenía lesiones en su cuerpo. ¿De qué tipo? No se especifica. Podrían ser desde moretones hasta señales de algo más siniestro. El comunicado oficial es tan vago que da pie a toda clase de especulaciones innecesarias y morbosas. ¿Se cayó? ¿Lo empujaron? ¿Le dio un patatús después de una cena cuestionable recuperada de un contenedor? El silencio oficial es el mejor aliado de la imaginación popular.
Lo más irónico del asunto es el escenario: una colonia llamada 15 de enero, una calle llamada 23 de diciembre. La muerte no respeta calendarios ni nomenclaturas festivas. Se instala donde quiere, incluso entre calles cuyo nombre evoca regalos y propósitos de año nuevo.
Al final del día, queda una pregunta flotando en el aire cargado de indiferencia urbana: ¿cuántas personas deben morir en el anonimato antes de que su paseo sea algo más que una nota policial breve? Hoy fue un hombre sin nombre en la calle 23 de diciembre. Mañana podría ser cualquiera.
¿Esta nota te hizo reflexionar (o por lo menos arquear una ceja)? Compártela con ese amigo al que le gusta comentar las noticias con un tono igualmente cáustico. Y si te interesa estar al tanto del pulso real –y a menudo absurdo– de la ciudad, explora más contenido como este.
Nacional
Diplomacia vaticana: reunión clave mientras la visita papal flota en el aire
El embajador en El Vaticano se reúne con Segob mientras la invitación al papa sigue en el limbo. ¿Visita papal o eterna espera?
La diplomacia mexicana con el Vaticano: mucho protocolo, poca confirmación y un papa en standby
Ahí va la cosa. Este martes, Alberto Barranco Chavarría, nuestro embajador ante la Santa Sede –sí, ese puesto existe y alguien lo tiene–, se sentó con Rosa Icela Rodríguez de Gobernación y Clara Luz Flores de Asuntos Religiosos. La agenda: revisar los asuntos bilaterales. O sea, la relación México-Vaticano, que suena a trama secundaria de una serie política pero aparentemente es importante.
“Siempre respetuosa y constructiva”, dijo Rodríguez sobre la reunión.
Traducción millennial: “Nos llevamos bien, no hubo drama, pero tampoco anunciamos nada espectacular”. Es el equivalente diplomático a poner “✨” en una historia de Instagram.
Pero hablemos de lo que todos queremos saber: ¿Y el papa? ¿Cuándo viene? Porque resulta que la presidenta Claudia Sheinbaum ya le extendió la invitación a León XIV –no confundir con los reyes franceses del pasado– durante una llamada por el Día de la Virgen de Guadalupe. Un movimiento clásico. El problema es que, desde entonces, la confirmación brilla por su ausencia.
El eterno ‘tal vez’ de la visita papal
La semana pasada, Barranco Chavarría estuvo por México para una reunión de embajadores y dejó caer esta perla:
“No hay todavía una respuesta”, dijo el embajador sobre la posible visita.
O sea, ni sí ni no, sino todo lo contrario. El Vaticano tiene a México en “visto”, como ese mensaje importante que nunca contestas. Sheinbaum misma comentó el 15 de diciembre que aún no había fecha. Así que seguimos en modo espera, con la incertidumbre como único plan confirmado.
El contexto importa: Una visita papal no es cualquier cosa. Requiere logística monumental, seguridad extrema y una agenda que equilibre lo espiritual con lo político. Además, León XIV lleva poco tiempo en el cargo –sí, es un nombre curioso para un papa moderno– y probablemente está priorizando otros frentes. Pero para México, especialmente con la devoción guadalupana, sería un evento de primer orden.
Mientras tanto, las reuniones como la de hoy sirven para mantener los canales abiertos. Para asegurar que, cuando (o si) llegue el sí del Vaticano, todo esté listo. Es diplomacia en su estado más puro: mucha preparación para un evento que puede o no ocurrir.
¿Qué sigue? Seguir esperando. La bola está en la cancha del Vaticano. Mientras tanto, México sigue haciendo su tarea: reuniones formales, declaraciones cuidadosas y ese optimismo cauteloso que caracteriza a las relaciones internacionales cuando hay mucho en juego pero pocas certezas.
—
¿Te intriga este baile diplomático? Comparte esta nota y hablemos de las relaciones internacionales más inesperadas.
Nacional
Banca mexicana registra desaceleración en sus utilidades
Las ganancias del sector bancario muestran una ligera contracción real, en línea con el enfriamiento de la economía nacional.
Los números están sobre la mesa y pintan un panorama claro: el dinamismo del sector bancario mexicano está perdiendo fuelle. De enero a noviembre del año pasado, las utilidades de la banca que opera en el país sumaron 278 mil 106 millones de pesos. La cifra, aunque monumental, esconde un detalle crucial: una ligera reducción del 0.7% en términos reales comparada con el mismo periodo del año anterior, según los datos más recientes de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).
Lo que más preocupa a los analistas no es solo esa caída marginal, sino la tendencia. El sector encadena tres meses consecutivos de desaceleración, una señal de enfriamiento que va perfectamente acompasada con el ritmo más lento de la economía mexicana en su conjunto. Parece que, por fin, el ciclo económico está alcanzando a los gigantes financieros.
El impacto del contexto económico en el crédito
Las principales instituciones ya lo venían advirtiendo. A lo largo del año, ejecutivos del sector comentaron que un menor desempeño de la economía se traduciría, inevitablemente, en un menor dinamismo para la banca. La pregunta clave era: ¿hasta qué punto? Los datos de cartera vigente ofrecen una primera respuesta. Al cierre de noviembre, el total de créditos vigentes alcanzó los 8 billones 59 mil 422 millones de pesos, lo que representa un crecimiento real anual del 2.42%. Un avance, sí, pero modesto.
A pesar de este entorno, las autoridades mantienen un tono cautelosamente optimista. Como señaló Emilio Romano, presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM):
“Estamos esperando que a cierre de 2025, crezca el crédito a niveles de 4.3% real, 8.3% nominal, y esto con un crecimiento económico del PIB del 0.3% es una gran noticia”.
Esta declaración subraya un esfuerzo por resaltar la resiliencia del sector y su compromiso continuo de financiar tanto al sector productivo como al consumo familiar. Sin embargo, otra métrica crucial emite una señal amarilla: el Índice de Morosidad del sistema se ubicó en noviembre en 2.25%, un aumento de 0.20 puntos porcentuales respecto al mismo periodo del año anterior. Este repunte sugiere que las tensiones económicas comienzan a reflejarse en la capacidad de pago de algunos clientes.
Detrás del agregado: un mosaico de resultados dispares
Al desglosar las cifras por institución, se aprecia que no todos los bancos navegan las mismas aguas. El liderazgo absoluto lo mantiene BBVA México, cuyas utilidades sumaron 90 mil 467 millones de pesos, con un sólido crecimiento real anual del 3.11%. Este resultado le permite acaparar por sí solo el 32.5% del resultado neto total del sistema, consolidando una posición dominante.
La segunda plaza es para Banorte, con ganancias por 42 mil 595 millones, aunque aquí el viento es contrario: registró una caída real del 2.41%. Aún así, conserva una participación robusta del 15.3%.
El podio lo completa Santander, con un desempeño positivo notable: utilidades por 28 mil 866 millones y una variación real anual positiva del 5.12%.
Más abajo en la lista, los movimientos son más bruscos:
- Inbursa reportó una contracción real severa del 11.76% en sus utilidades (20 mil 436 millones).
- Banamex, con 15 mil 238 millones, presenta un caso especial sin comparación anual debido a su reciente desincorporación de Citi.
- Entre los mayores decrecimientos destacan Scotiabank (-12.62%) y especialmente Banco del Bajío, cuya utilidad cayó un significativo 17.16%.
- En el lado opuesto sobresale HSBC, que logró uno de los crecimientos más vigorosos: sus ganancias aumentaron un 17.53% real anual, alcanzando los 7 mil 896 millones.
- Cierra el ‘top ten’ Banregio, con una ligera disminución real del 1.48% (5 mil 898 millones).
Este mosaico revela que la desaceleración no es uniforme. Mientras algunos actores logran capear el temporal e incluso crecer con fuerza—como HSBC—otros enfrentan desafíos mayores para mantener su rentabilidad en un entorno macroeconómico más complejo y con una morosidad al alza.
El mensaje final es claro: después de años de bonanza excepcional, la banca mexicana entra en una fase de normalización y ajuste fino a la realidad económica nacional.
—
¿Te resultó útil este análisis? Compártelo en tus redes sociales para ampliar la conversación sobre nuestro sistema financiero y explora otros contenidos para mantenerte informado.
-



Espectáculoshace 21 horasMabel Cadena regresa como Namora en Avengers Doomsday
-



Espectáculoshace 22 horasUn homenaje espontáneo y una fiesta de cumpleaños
-



Deporteshace 17 horasCruz Azul recibe al Atlas en Puebla buscando reacción
-



Nacionalhace 22 horasSheinbaum defiende registro de celulares como medida de seguridad
-



Deporteshace 17 horasTigres vs Pumas, el clásico que promete fuego en el Volcán
-



Nacionalhace 21 horasSheinbaum promete proceso para audiencias y alerta sobre fraudes con IA
-



Deporteshace 18 horasNacho Rivero dice adiós a Cruz Azul y hola a Tijuana
-



Espectáculoshace 18 horasAndrea Legarreta y su nuevo romance con un entrenador fitness