Nacional
La Marina Mexicana hace mea culpa por corrupción en pleno desfile
La institución castrense aprovecha la parada militar para un insólito acto de contrición pública que deja a todos boquiabiertos.
Un desfile con sabor a jabón de castilla
Parece que el desfile militar por el Día de la Independencia de México decidió incluir un número acto circense no anunciado en el programa: el espectáculo del mea culpa institucional. Este martes, mientras los aviones hacían piruetas en el cielo y los soldados marchaban con precisión prusiana, la Marina mexicana aprovechó su momento en el spotlight para soltar una confesión que sonó más a guión de telenovela que a parte protocolaria. Porque, ¿qué mejor escenario para lavar la ropa sucia que frente a todo el país?
El secretario de Marina, el almirante Raymundo Pedro Morales, se subió al podio con la solemnidad de un cura en confesionario y soltó la perla del día: “Fue muy duro aceptarlo, pero hubiera sido mucho más y absolutamente imperdonable callarlo”. ¡Toma ya! Qué alivio saber que callar era la opción imperdonable, porque con la cantidad de detenciones de altos mandos vinculados al robo de combustible, esto parecía más bien el capítulo final de una temporada de ‘Narcos’.
La humildad como nuevo uniforme de gala
Según el almirante, este show de arrepentimiento fue un “ejercicio de sabidonría, sensatez, congruencia y humildad”. Porque nada dice “humildad” como hacer tu acto de contrición frente a las cámaras de todo el país en uno de los eventos más televisados del año. Claro que sí. La Armada, que siempre se jactó de ser la institución “más querida de México”, ahora nos revela que tenía algunos esqueletos en el armario, o más bien, barriles de combustible robado en sus instalaciones.
El detonante de este drama institucional fue la detención del vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, sobrino político del exsecretario de Marina José Rafael Ojeda. Porque en México, hasta la corrupción es un asunto de familia. Hasta el momento, el escándalo ha salpicado a 14 personas, cinco de ellas miembros de la Armada. Pero tranquilos, que la investigación continúa. Seguro encuentran más pescadillos en esta red de pesca ilegal de combustibles.
El almirante Morales, con una cara de poker envidiable, presentó las detenciones como un “golpe de timón”. ¡Vaya timonazo! De los que hacen girar 180 grados un portaviones. Y remató con la joya de la corona: “Hoy la Marina de México es más fuerte”. Porque nada te fortalece más como institución que admitir públicamente que tenías a media plana mayor metida en chanchullos con el crimen organizado. ¿O era al revés?
El telón de fondo geopolítico
Por supuesto, este repentino ataque de honestidad institucional coincide curiosamente con el momento en que México se encuentra inmerso en negociaciones cada vez más tortuosas con Estados Unidos. Qué casualidad, ¿verdad? Mientras la administración de Donald Trump presiona por resultados en la lucha contra el crimen organizado, de repente la Marina encuentra una vocación por la transparencia que ni el más optimista hubiera previsto.
La presidenta Claudia Sheinbaum, por su parte, salió al quite con un discurso de soberanía que hubiera hecho llorar de emoción a cualquier nacionalista: “Ninguna potencia extranjera decide por nosotros”, aseguró durante el desfile militar. “Ninguna injerencia es posible en nuestra patria”, ni por tierra, ni por mar ni por aire. Claro, porque cuando limpias tu casa, lo haces por convicción propia, no porque tengas visita importante llegando. ¿O no?
Las autoridades estadounidenses, por supuesto, han elogiado este giro en la seguridad bajo el mandato de Sheinbaum. Pero la administración Trump quiere más. Siempre quieren más. Como esos parientes que visitan tu casa y empiezan a señalar los polvos que te faltó quitar del estante más alto.
La Marina, que durante años fue la protagonista de la captura de importantes capos del narcotráfico, ahora lucha contra un enemigo interno mucho más escurridizo: sus propias tentaciones. Desde que en 2021 se hizo con el control total de puertos y aduanas –como parte del brillante plan de multiplicar la presencia militar en todos los sectores–, parece que no ha podido esquivar los casos de corrupción. Quién lo hubiera pensado: darle control total sobre jugosos negocios a una institución castrense podría generar tentaciones. ¡Vaya descubrimiento!
Sheinbaum, en su primer Grito de la Independencia como presidenta, también mandó un mensaje implícito al vecino del norte al lanzar vivas por los migrantes mexicanos y su dignidad. Porque en este juego de apariencias geopolíticas, cada gesto cuenta, cada símbolo importa, y cada mea culpa público vale por mil operativos encubiertos.
Así que ahí lo tienen: mientras México celebraba su independencia, una institución se declaraba dependiente de una buena limpieza interna. El espectáculo de la transparencia forzada por las circunstancias, con banda de guerra de fondo y aviones haciendo acrobacias. Porque en el México moderno, hasta los mea culpa son espectaculares. ¿Funcionará? El tiempo lo dirá. Mientras tanto, al menos nos queda el consuelo de que callar, al menos esta vez, era “imperdonable”. Qué alivio.
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Nacional
Trump dice que seguirá en contacto con Machado
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que planea mantener el contacto con la líder opositora venezolana, María Corina Machado.
Tras su encuentro del jueves en la Casa Blanca, Trump declaró que se trata de una mujer a la que “respeta mucho”. En esa reunión, Machado señaló que le transmitió al mandatario estadounidense que “hoy más del 90% de los venezolanos queremos lo mismo: vivir con libertad, dignidad y justicia”.
Los detalles del encuentro entre Trump y Machado
“Fue un gran honor para mí conocer a María Corina Machado, de Venezuela”, escribió Trump en una publicación en Truth Social. “María me presentó su Premio Nobel de la Paz por el trabajo que he realizado. Un gesto maravilloso de respeto mutuo”.
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Un triste hallazgo en la colonia que duerme entre calles con nombres festivos
El hallazgo de un cuerpo en la calle 23 de diciembre desató el protocolo habitual: cinta amarilla, curiosos y muchas preguntas sin respuesta.
La muerte llama a la puerta en la calle 23 de diciembre
Ah, la colonia 15 de enero. Un lugar tan festivo que incluso sus calles llevan nombres de fechas célebres. Pero ayer, en la calle 23 de diciembre, el regalo anticipado fue bastante más macabro: el cuerpo sin vida de un hombre. Porque nada dice “espíritu navideño” como encontrar a alguien que ya no respira sobre un colchón en la vía pública.
Los vecinos, esos héroes anónimos del cotilleo barrial, fueron los primeros en notar que algo andaba mal. Su radar de chismes se activó cuando vieron que el individuo en situación de calle que usualmente dormía allí llevaba demasiado tiempo quieto. ¿Estará profundamente dormido o profundamente muerto?, debieron preguntarse. Ante la duda, y demostrando una eficacia envidiable, optaron por lo más sensato: marcar al 911. Más vale prevenir que lamentar, ¿no?
Vecinos del lugar refieren que el hoy occiso es un individuo en situación de calle que comúnmente dormía en esta calle, por lo que se les hizo extraño ver que no se movía.
Así comenzó el circo. Llegaron los paramédicos de la Cruz Roja, confirmaron lo obvio —que efectivamente, estaba muerto— y dieron parte a las autoridades. Porque ese es el protocolo: tú encuentras el cuerpo, nosotros constatamos que es un cuerpo, y luego llamamos a los que se encargarán del cuerpo. Una cadena de mando perfectamente aceitada para gestionar la tragedia.
El despliegue oficial ante lo inevitable
No podían faltar. Los elementos de la Guardia Estatal y la Fiscalía General arribaron al sitio con esa mezcla de solemnidad y rutina que caracteriza estos eventos. Su misión: acordonar el área con esa cinta amarilla que tanto nos fascina y realizar las “indagatorias pertinentes”. ¿Pertinentes para qué? Para determinar, supongo, que un hombre sin hogar fue encontrado muerto en la calle donde solía dormir. Un misterio digno de Sherlock Holmes.
La calle fue cerrada. El tráfico, desviado. Todo debe detenerse mientras se realiza el levantamiento del cadáver y la necropsia de ley. Porque la burocracia de la muerte es implacable: formularios, procedimientos, esperas. Se estima que el cierre durará “un par de horas”, aunque todos sabemos que ese “par” puede estirarse más que un chicle pegado en el pavimento.
Y mientras tanto, ¿qué sabemos? Poco. Que era un hombre. Que aparentemente tenía lesiones en su cuerpo. ¿De qué tipo? No se especifica. Podrían ser desde moretones hasta señales de algo más siniestro. El comunicado oficial es tan vago que da pie a toda clase de especulaciones innecesarias y morbosas. ¿Se cayó? ¿Lo empujaron? ¿Le dio un patatús después de una cena cuestionable recuperada de un contenedor? El silencio oficial es el mejor aliado de la imaginación popular.
Lo más irónico del asunto es el escenario: una colonia llamada 15 de enero, una calle llamada 23 de diciembre. La muerte no respeta calendarios ni nomenclaturas festivas. Se instala donde quiere, incluso entre calles cuyo nombre evoca regalos y propósitos de año nuevo.
Al final del día, queda una pregunta flotando en el aire cargado de indiferencia urbana: ¿cuántas personas deben morir en el anonimato antes de que su paseo sea algo más que una nota policial breve? Hoy fue un hombre sin nombre en la calle 23 de diciembre. Mañana podría ser cualquiera.
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Diplomacia vaticana: reunión clave mientras la visita papal flota en el aire
El embajador en El Vaticano se reúne con Segob mientras la invitación al papa sigue en el limbo. ¿Visita papal o eterna espera?
La diplomacia mexicana con el Vaticano: mucho protocolo, poca confirmación y un papa en standby
Ahí va la cosa. Este martes, Alberto Barranco Chavarría, nuestro embajador ante la Santa Sede –sí, ese puesto existe y alguien lo tiene–, se sentó con Rosa Icela Rodríguez de Gobernación y Clara Luz Flores de Asuntos Religiosos. La agenda: revisar los asuntos bilaterales. O sea, la relación México-Vaticano, que suena a trama secundaria de una serie política pero aparentemente es importante.
“Siempre respetuosa y constructiva”, dijo Rodríguez sobre la reunión.
Traducción millennial: “Nos llevamos bien, no hubo drama, pero tampoco anunciamos nada espectacular”. Es el equivalente diplomático a poner “✨” en una historia de Instagram.
Pero hablemos de lo que todos queremos saber: ¿Y el papa? ¿Cuándo viene? Porque resulta que la presidenta Claudia Sheinbaum ya le extendió la invitación a León XIV –no confundir con los reyes franceses del pasado– durante una llamada por el Día de la Virgen de Guadalupe. Un movimiento clásico. El problema es que, desde entonces, la confirmación brilla por su ausencia.
El eterno ‘tal vez’ de la visita papal
La semana pasada, Barranco Chavarría estuvo por México para una reunión de embajadores y dejó caer esta perla:
“No hay todavía una respuesta”, dijo el embajador sobre la posible visita.
O sea, ni sí ni no, sino todo lo contrario. El Vaticano tiene a México en “visto”, como ese mensaje importante que nunca contestas. Sheinbaum misma comentó el 15 de diciembre que aún no había fecha. Así que seguimos en modo espera, con la incertidumbre como único plan confirmado.
El contexto importa: Una visita papal no es cualquier cosa. Requiere logística monumental, seguridad extrema y una agenda que equilibre lo espiritual con lo político. Además, León XIV lleva poco tiempo en el cargo –sí, es un nombre curioso para un papa moderno– y probablemente está priorizando otros frentes. Pero para México, especialmente con la devoción guadalupana, sería un evento de primer orden.
Mientras tanto, las reuniones como la de hoy sirven para mantener los canales abiertos. Para asegurar que, cuando (o si) llegue el sí del Vaticano, todo esté listo. Es diplomacia en su estado más puro: mucha preparación para un evento que puede o no ocurrir.
¿Qué sigue? Seguir esperando. La bola está en la cancha del Vaticano. Mientras tanto, México sigue haciendo su tarea: reuniones formales, declaraciones cuidadosas y ese optimismo cauteloso que caracteriza a las relaciones internacionales cuando hay mucho en juego pero pocas certezas.
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¿Te intriga este baile diplomático? Comparte esta nota y hablemos de las relaciones internacionales más inesperadas.