Conéctate con nosotros

Nacional

La desaparición de Blanca Yolanda un caso de impunidad en Jalisco

Una familia clama justicia mientras las pistas se enfrían y las autoridades archivan el expediente. El misterio persiste.

Publicado

en

a las

10:15 am 111 Vistas

El Misterio que Estremece a Jalisco: Una Vida Arrancada en la Bruma

El tiempo, ese testigo implacable, ha marcado dos largos y agonizantes años desde que el mundo de una familia se quebró en mil pedazos. Dos años desde que Blanca Yolanda Figueroa Cabral se esfumó en el aire, dejando atrás un rastro de dolor, preguntas sin respuesta y un sistema que, según su afligido padre, Francisco Javier Figueroa, la ha abandonado por completo. “A dos años, el Gobierno de Jalisco, como en todos los casos, no ha hecho nada, ni le ha movido nada y le dieron carpetazo”, lamenta con una voz cargada de una pena infinita, acusando a la Fiscalía de haber archivado el caso como uno más en una fría estadística.

Blanca Yolanda, una mujer de 38 primaveras que comandaba la administración de la lujosa Torre Heritage en Puerta de Hierro, Zapopan, se preparaba para un encuentro que marcaría su destino. Era el 5 de septiembre de 2023. El sol brillaba en el cielo, ignorante del drama que se avecinaba. Su misión: una cita de trabajo con su superior, el enigmático Daniel “S”, y una mujer llamada Noemí, a quien debía entregar las riendas de la administración. Era una reunión de transición, un simple trámite profesional. Pero nada volvería a ser simple después de eso. Cruzó el umbral de la oficina en la Calle Gabriel D´annunzio 5514, al cruce con Rafael Sanzio, en la Colonia Jardines Vallarta, y… se desvaneció para siempre.

Las Pistas que Llevan a un Callejón Sin Salida

La maquinaria de la Fiscalía del Estado de Jalisco se puso en marcha, o al menos, así lo simuló. Realizaron un cateo en el lugar de los hechos, un destello de esperanza en la oscuridad. Fue el propio Francisco, un padre convertido en detective por la desesperación, quien hizo el hallazgo más macabro y crucial: una bolsa con sangre. El análisis forense confirmó lo que su corazón ya temía: era la sangre de su hija, Blanca. La evidencia física que gritaba a gritos que algo terrible había ocurrido. Sin embargo, ese grito cayó en oídos sordos. La dependencia encargada de buscar la verdad nunca informó si se realizó una búsqueda exhaustiva en la finca para descartar la presencia de un cuerpo sin vida. El silencio se volvió ensordecedor.

El principal sospechoso, Daniel “S”, se convirtió en un fantasma de otra manera. El 19 de marzo de 2024, su vida y la de cuatro hombres más fueron segadas en un baño de sangre en Villa Corona. Su asesinato, un episodio más de la violencia que azota la región, cerró de golpe una puerta en la investigación. La Fiscalía no ha logrado, o no ha querido, vincular este homicidio con la desaparición de Blanca, dejando un hilo suelto que se pierde en la nada. El caso dio un giro tan dramático que la propia Fiscalía de Jalisco solicitó que la investigación fuera atraída por la Fiscalía General de la República (FGR), argumentando la sombra alargada de la delincuencia organizada. Pero la FGR declinó la petición, devolviendo el expediente a la entidad, donde yace, según la familia, en el más absoluto abandono.

Un Pasado de Violencia que Nadie Escuchó

La trama se engrosa con capas de negligencia y omisión que estremecen. Antes de su desaparición, Blanca ya alzaba la voz contra la injusticia. Había denunciado ante la Federación que el 25 de noviembre de 2023, la misma Noemí y un inquilino de la Torre Heritage irrumpieron en el edificio con un comando armado, sustrayendo la astronómica suma de 700 mil pesos correspondientes al pago de mantenimientos. Un robo audaz que pintaba un panorama de extorsión y peligro del que ella era testigo.

Pero el peligro más cercano y visceral habitaba en su propio hogar. La familia revela un oscuro historial de violencia familiar perpetrado por su pareja, Marlo Aarón. “Hay muchos antecedentes del trato que le dio a mi hija, con pistola la amenazaba”, relata Francisco con una rabia contenida. Blanca, valiente, había interpuesto denuncias, había pedido ayuda al sistema que luego la dejaría caer. Antes de desaparecer, llevaba 8 meses de haber reanudado la relación con él, una decisión que ahora se mira con tristeza y suspicacia. La conducta de Marlo Aarón tras la desaparición avivó las llamas de la sospecha: nunca alertó a la familia ni a las autoridades sobre su ausencia. En su lugar, se dedicó a recoger el automóvil de Blanca y a vaciar su casa de electrodomésticos, un comportamiento que la familia califica de frío y calculador. La sábana de llamadas de la víctima es un testigo mudo que muestra que ella mantuvo comunicación con él justo hasta el instante previo a quedar incomunicada para siempre.

La desesperación de la familia ha traspasado fronteras, llegando hasta el Senado de la República. El senador del PAN, Marko Cortés Mendoza, alzó su voz en abril para exigirle al Gobierno de Jalisco que resuelva esta desaparición, que dé respuestas a una familia destrozada. Pero sus palabras parecen haberse perdido en el vacío de la burocracia y la indiferencia.

Al final, queda el llanto de un padre. “No puedo con esta pena, tengo a mis cuatro nietos y no hallo cómo hacerle, y la pena de que no sé nada de mi hija, yo diario estoy de la mano de Dios, le pido que me la dejen como sea, para tenerla dónde llorar”. Es el grito de un corazón que no se rinde, que clama por un resto, por una prueba, por un lugar donde depositar su amor y su dolor. La desaparición de Blanca Yolanda Figueroa Cabral es más que un caso archivado; es una herida abierta en el corazón de Jalisco, un recordatorio de que la impunidad es el mayor monstruo de todos.

¿Esta historia te conmueve? No dejes que caiga en el olvido. Comparte este contenido en tus redes sociales para ayudar a visibilizar la lucha de tantas familias por la verdad y la justicia, y explora más historias de nuestra investigación continua.

Nacional

Trump dice que seguirá en contacto con Machado

Publicado

en

Por

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que planea mantener el contacto con la líder opositora venezolana, María Corina Machado.

Tras su encuentro del jueves en la Casa Blanca, Trump declaró que se trata de una mujer a la que “respeta mucho”. En esa reunión, Machado señaló que le transmitió al mandatario estadounidense que “hoy más del 90% de los venezolanos queremos lo mismo: vivir con libertad, dignidad y justicia”.

Los detalles del encuentro entre Trump y Machado

“Fue un gran honor para mí conocer a María Corina Machado, de Venezuela”, escribió Trump en una publicación en Truth Social. “María me presentó su Premio Nobel de la Paz por el trabajo que he realizado. Un gesto maravilloso de respeto mutuo”.

Continuar Leyendo

Nacional

Un triste hallazgo en la colonia que duerme entre calles con nombres festivos

El hallazgo de un cuerpo en la calle 23 de diciembre desató el protocolo habitual: cinta amarilla, curiosos y muchas preguntas sin respuesta.

Publicado

en

Por

La muerte llama a la puerta en la calle 23 de diciembre

Ah, la colonia 15 de enero. Un lugar tan festivo que incluso sus calles llevan nombres de fechas célebres. Pero ayer, en la calle 23 de diciembre, el regalo anticipado fue bastante más macabro: el cuerpo sin vida de un hombre. Porque nada dice “espíritu navideño” como encontrar a alguien que ya no respira sobre un colchón en la vía pública.

Los vecinos, esos héroes anónimos del cotilleo barrial, fueron los primeros en notar que algo andaba mal. Su radar de chismes se activó cuando vieron que el individuo en situación de calle que usualmente dormía allí llevaba demasiado tiempo quieto. ¿Estará profundamente dormido o profundamente muerto?, debieron preguntarse. Ante la duda, y demostrando una eficacia envidiable, optaron por lo más sensato: marcar al 911. Más vale prevenir que lamentar, ¿no?

Vecinos del lugar refieren que el hoy occiso es un individuo en situación de calle que comúnmente dormía en esta calle, por lo que se les hizo extraño ver que no se movía.

Así comenzó el circo. Llegaron los paramédicos de la Cruz Roja, confirmaron lo obvio —que efectivamente, estaba muerto— y dieron parte a las autoridades. Porque ese es el protocolo: tú encuentras el cuerpo, nosotros constatamos que es un cuerpo, y luego llamamos a los que se encargarán del cuerpo. Una cadena de mando perfectamente aceitada para gestionar la tragedia.

El despliegue oficial ante lo inevitable

No podían faltar. Los elementos de la Guardia Estatal y la Fiscalía General arribaron al sitio con esa mezcla de solemnidad y rutina que caracteriza estos eventos. Su misión: acordonar el área con esa cinta amarilla que tanto nos fascina y realizar las “indagatorias pertinentes”. ¿Pertinentes para qué? Para determinar, supongo, que un hombre sin hogar fue encontrado muerto en la calle donde solía dormir. Un misterio digno de Sherlock Holmes.

La calle fue cerrada. El tráfico, desviado. Todo debe detenerse mientras se realiza el levantamiento del cadáver y la necropsia de ley. Porque la burocracia de la muerte es implacable: formularios, procedimientos, esperas. Se estima que el cierre durará “un par de horas”, aunque todos sabemos que ese “par” puede estirarse más que un chicle pegado en el pavimento.

Y mientras tanto, ¿qué sabemos? Poco. Que era un hombre. Que aparentemente tenía lesiones en su cuerpo. ¿De qué tipo? No se especifica. Podrían ser desde moretones hasta señales de algo más siniestro. El comunicado oficial es tan vago que da pie a toda clase de especulaciones innecesarias y morbosas. ¿Se cayó? ¿Lo empujaron? ¿Le dio un patatús después de una cena cuestionable recuperada de un contenedor? El silencio oficial es el mejor aliado de la imaginación popular.

Lo más irónico del asunto es el escenario: una colonia llamada 15 de enero, una calle llamada 23 de diciembre. La muerte no respeta calendarios ni nomenclaturas festivas. Se instala donde quiere, incluso entre calles cuyo nombre evoca regalos y propósitos de año nuevo.

Al final del día, queda una pregunta flotando en el aire cargado de indiferencia urbana: ¿cuántas personas deben morir en el anonimato antes de que su paseo sea algo más que una nota policial breve? Hoy fue un hombre sin nombre en la calle 23 de diciembre. Mañana podría ser cualquiera.

¿Esta nota te hizo reflexionar (o por lo menos arquear una ceja)? Compártela con ese amigo al que le gusta comentar las noticias con un tono igualmente cáustico. Y si te interesa estar al tanto del pulso real –y a menudo absurdo– de la ciudad, explora más contenido como este.

Continuar Leyendo

Nacional

Diplomacia vaticana: reunión clave mientras la visita papal flota en el aire

El embajador en El Vaticano se reúne con Segob mientras la invitación al papa sigue en el limbo. ¿Visita papal o eterna espera?

Publicado

en

Por

La diplomacia mexicana con el Vaticano: mucho protocolo, poca confirmación y un papa en standby

Ahí va la cosa. Este martes, Alberto Barranco Chavarría, nuestro embajador ante la Santa Sede –sí, ese puesto existe y alguien lo tiene–, se sentó con Rosa Icela Rodríguez de Gobernación y Clara Luz Flores de Asuntos Religiosos. La agenda: revisar los asuntos bilaterales. O sea, la relación México-Vaticano, que suena a trama secundaria de una serie política pero aparentemente es importante.

“Siempre respetuosa y constructiva”, dijo Rodríguez sobre la reunión.

Traducción millennial: “Nos llevamos bien, no hubo drama, pero tampoco anunciamos nada espectacular”. Es el equivalente diplomático a poner “✨” en una historia de Instagram.

Pero hablemos de lo que todos queremos saber: ¿Y el papa? ¿Cuándo viene? Porque resulta que la presidenta Claudia Sheinbaum ya le extendió la invitación a León XIV –no confundir con los reyes franceses del pasado– durante una llamada por el Día de la Virgen de Guadalupe. Un movimiento clásico. El problema es que, desde entonces, la confirmación brilla por su ausencia.

El eterno ‘tal vez’ de la visita papal

La semana pasada, Barranco Chavarría estuvo por México para una reunión de embajadores y dejó caer esta perla:

“No hay todavía una respuesta”, dijo el embajador sobre la posible visita.

O sea, ni sí ni no, sino todo lo contrario. El Vaticano tiene a México en “visto”, como ese mensaje importante que nunca contestas. Sheinbaum misma comentó el 15 de diciembre que aún no había fecha. Así que seguimos en modo espera, con la incertidumbre como único plan confirmado.

El contexto importa: Una visita papal no es cualquier cosa. Requiere logística monumental, seguridad extrema y una agenda que equilibre lo espiritual con lo político. Además, León XIV lleva poco tiempo en el cargo –sí, es un nombre curioso para un papa moderno– y probablemente está priorizando otros frentes. Pero para México, especialmente con la devoción guadalupana, sería un evento de primer orden.

Mientras tanto, las reuniones como la de hoy sirven para mantener los canales abiertos. Para asegurar que, cuando (o si) llegue el del Vaticano, todo esté listo. Es diplomacia en su estado más puro: mucha preparación para un evento que puede o no ocurrir.

¿Qué sigue? Seguir esperando. La bola está en la cancha del Vaticano. Mientras tanto, México sigue haciendo su tarea: reuniones formales, declaraciones cuidadosas y ese optimismo cauteloso que caracteriza a las relaciones internacionales cuando hay mucho en juego pero pocas certezas.

¿Te intriga este baile diplomático? Comparte esta nota y hablemos de las relaciones internacionales más inesperadas.

Continuar Leyendo
Anuncio

Lo mas visto del día