El documento ‘opcional’ que ya te piden en el Seguro Social
Mira, esto es típico del teatro político mexicano. Nos venden una reforma como voluntaria, y antes de que te des cuenta, se convierte en el boleto de entrada para servicios básicos. La CURP biométrica –esa que incluye iris, huellas y reconocimiento facial– ya no es solo un papelito moderno.
Es tu pasaporte al IMSS.
El acuerdo publicado en el Diario Oficial el 24 de febrero establece que, para acceder a servicios presenciales, será necesario contar con la nueva CURP biométrica.
Aquí está el detalle que muchos no ven: aunque hoy puedes usar tu INE o pasaporte, el reloj ya está corriendo. A partir del 18 de marzo, este documento será aceptado oficialmente. Y cuando digan la palabra mágica –’obligatorio’ en todo el país– será la única identificación válida en el instituto.
¿Por qué tanto apuro?
Las autoridades hablan de ‘agilizar trámites’ y ‘simplificar procesos’. Suena bien, ¿no? Un solo documento que reemplaza varios. Pero entre líneas, esto representa un cambio monumental en cómo el Estado nos identifica y nos sigue.
Mi padre siempre decía: ‘Cuando te piden más datos, pregúntate quién los guarda y para qué’. La Agencia de Transformación Digital ahora tendrá acceso a tu biometría completa cada vez que necesites atención médica.
Lo urgente: si aún no tramitas tu CURP biométrica, todavía hay tiempo. Pero no mucho. El acuerdo entra en vigor en 15 días hábiles desde su publicación. Es decir, la cuenta regresiva empezó.
Lo que me indigna genuinamente es esta estrategia de hecho consumado. Primero lo lanzan como opcional. Luego lo hacen requisito para trámites clave. Finalmente, eliminan todas las alternativas. Es un guion que hemos visto antes.
Mientras mi esposa prepara la cena y mis hijas hacen tarea, pienso: ¿realmente necesitamos entregar nuestro iris para una consulta médica? La respuesta simple –la que mi esposa me recordaría– es que deberíamos poder elegir.
Pero en este teatro político, parece que el libreto ya está escrito.




