La retórica oficial choca con la realidad en Guanajuato
Omar García Harfuch, el secretario de Seguridad, usó la palabra mágica: ‘inaceptable’. Lo dijo ante los últimos ataques armados en Guanajuato. Prometió trabajo para que no haya impunidad. El clásico guión después de la tragedia.
“Esto es inaceptable, nosotros vamos a trabajar para que no quede impune”
Afirmó que estos crímenes han disminuido desde que Claudia Sheinbaum llegó a la presidencia. Un dato curioso, considerando los titulares de las últimas semanas.
Memoria selectiva
En la conferencia desde Irapuato, reconoció algo obvio: esto en Guanajuato no es nuevo. Lleva años. Dijo que ahí ocurren más ataques masivos que en otros estados. Un reconocimiento tardío, pero al fin.
“Si revisamos cuántos hubo en la administración anterior, no es algo nuevo”
Pero luego vino el giro: destacó que ha habido detenidos en ‘todos los casos’ recientes. Incluyendo la masacre de siete jóvenes en San Felipe y el ataque en Salamanca que dejó 11 muertos.
Ahí está el detalle. Detenciones hay. ¿Y los resultados? ¿La sensación de seguridad? Esa parte del guión suele olvidarse.
Sobre acabar con los grupos criminales en el estado, fue evasivo. No quiso ‘especular’. Dijo que el Gabinete de Seguridad trabaja para disminuir la violencia. Coordinadamente con los estados.
Mientras tanto, Guanajuato sigue sumando capítulos a su trágica historia reciente. Las palabras ‘inaceptable’ e ‘impunidad’ resuenan vacías cuando se repiten cada cierto tiempo, como un ritual predecible después del dolor.




