La versión oficial: fuego foráneo, cero ‘Mencho’ local
Salvador Cruz Neri, el secretario de seguridad de Hidalgo, salió a dar la cara. Su mensaje fue claro como el humo de los autos quemados: aquí no opera el cártel que lidera Nemesio Oseguera, ‘El Mencho’. Punto.
Según su relato, el caos del domingo —varias unidades incendiadas en carreteras clave— fue obra de cuatro tipos que cruzaron desde el Estado de México. Ya están detenidos, dice. Nada que ver con una célula local.
“La quema de autos fue perpetrada por un grupo de cuatro sujetos, quienes ingresaron desde Huehuetoca, Estado de México, y fueron detenidos antes de llegar al Arco Norte.”
La captura suena cinematográfica. Sin un solo disparo, aseguran. Les incautaron cuatro fusiles (AK-47 y AR-15), bidones con 20 litros de hidrocarburo, estopa, encendedores y droga. Uno de los detenidos incluso tenía quemaduras en la cara y la ropa. Prueba irrefutable, según la autoridad.
La explicación alternativa y la memoria corta
Mientras niega rotundamente la presencia del CJNG, Cruz Neri ofrece otra teoría para la violencia en la zona, sobre todo en Tula. Todo sería culpa de una pelea interna dentro del grupo local conocido como los ‘H’. Su líder cayó preso, se fragmentaron y ahora se disputan el territorio.
Curioso cómo estos ‘grupos locales’ siempre parecen actuar justo cuando hay operativos federales masivos en Jalisco, cuna del ‘Mencho’. Las autoridades recibieron una alerta precisamente por eso. Desplegaron 500 elementos como prevención.
La narrativa oficial es impecable: amenaza externa contenida, respuesta rápida, cero bajas. Un guion que hemos escuchado antes en otros estados que luego terminaron con placas disputadas a balazos. El tiempo —y la próxima quema de autos— dirán si la memoria colectiva debe activarse o si esta vez, contra todo precedente, la versión institucional es la correcta.




