Una mañana que estalló en Coacalco
La tranquilidad de la colonia La Magdalena Huizachitla se hizo añicos esta mañana. Literalmente. Alrededor de las 8:30 horas, un tanque de gas explotó, convirtiendo una vivienda común en el epicentro del caos.
El saldo, hasta ahora, es dramático: ocho personas lesionadas, dos de ellas reportadas en estado delicado. El coordinador de Protección Civil y Bomberos del municipio, Alí Morales, confirmó el origen del desastre.
“Todo ocurrió por un tanque de gas que explotó”, señaló Morales.
La fuerza del estallido no se quedó en un solo lugar. La onda expansiva fue tan brutal que alcanzó a cinco viviendas más en la calle Monterrey. Tres vehículos quedaron destrozados bajo los escombros de bardas que reventaron como papel.
Las secuelas del estruendo
Los equipos de emergencia trabajaron a contrarreloj. Mientras las ambulancias trasladaban a los heridos al IMSS No. 98, bomberos y personal municipal removían escombros. Su misión: descartar que alguien más hubiera quedado atrapado entre los restos.
Las imágenes muestran la escena desoladora. Una casa convertida en un cráter, vecinos conmocionados, y la pregunta que siempre surge después: ¿cómo pudo pasar esto?
La respuesta oficial apunta, por ahora, a una acumulación fatal de gas. Pero detrás del término técnico hay ocho vidas alteradas, familias destrozadas y una comunidad que hoy mira con terror sus propias cocinas.
Mi padre tenía razón. La política son los grandes discursos, pero la vida real se juega en colonias como ésta, donde un simple tanque puede cambiar todo en un segundo.




