El frente frío 30 no vino a jugar
OAXACA. Dos tráileres volcados, decenas de comunidades a oscuras y clases suspendidas. Eso es solo el aperitivo del desastre que dejó el frente frío número 30 a su paso por el Istmo de Tehuantepec. Un recordatorio anual de que la naturaleza no lee los comunicados oficiales.
Vientos que arrancan todo
Las autoridades dicen que las rachas del ‘norte’ alcanzaron 120 kilómetros por hora. Imaginen eso: vientos huracanados que tumban lo que encuentran. En tramos como La Ventosa-Santo Domingo Ingenio, fue pura fuerza bruta.
Lo peor es que había advertencias. Restricciones para tráileres con cajas vacías en La Ventosa-La Venta. Pero algunos conductores decidieron que las reglas eran para otros. Dos aprendieron por las malas – sus pesadas unidades terminaron panza arriba.
Apagón masivo y medidas urgentes
Desde la madrugada, poblaciones de Juchitán, Asunción Ixtaltepec, San Miguel Chimalapa y barrios de Tehuantepec y Salina Cruz se quedaron sin luz. Los cables no aguantaron la embestida.
Protección civil pidió a la CFE “cortar” el fluido eléctrico para evitar la quema de pastizales.
Traducción: mejor un apagón controlado que un incendio forestal. A veces las soluciones menos malas son las únicas disponibles.
Clases suspendidas y pesca prohibida
En La Ventosa y San Dionisio del Mar, suspendieron clases en nivel básico. Cables rotos, ramas cayendo – demasiado riesgo para los niños. Sensatez elemental, aunque llegue tarde.
Por segundo día consecutivo, mantienen la prohibición total de pesca con embarcaciones menores. Olas de hasta seis metros en el golfo de Tehuantepec no son juego. Aquí la autoridad portuaria sí está siendo prudente.
Mientras tanto, las comunidades esperan que regrese la luz y que los vientos bajen su intensidad. Otro frente frío, otra vez los mismos problemas. La memoria institucional parece más frágil que los cables de alta tensión.




