Las cifras oficiales de seguridad: ¿victoria temprana o narrativa conveniente?
El gobierno de Claudia Sheinbaum envió al Senado su primer informe sobre la Estrategia Nacional de Seguridad. El documento, que cubre de abril a diciembre del año pasado, pinta un panorama optimista. Menos delitos graves y una Guardia Nacional más grande y, supuestamente, más inteligente.
La promesa central es que la apuesta ya no es solo la fuerza bruta. Dicen que ahora es un modelo basado en “inteligencia, coordinación y atención a las causas”. Suena bien sobre el papel. Siempre suena bien.
Los números que destacan
El informe asegura una reducción del 26% en el promedio diario de delitos de alto impacto entre octubre y diciembre de 2025. Los homicidios dolosos habrían caído un 40% en ese mismo lapso. También mencionan una baja en feminicidios, aunque sin dar el porcentaje específico.
“El promedio diario de víctimas de homicidio doloso disminuyó 40 por ciento en diciembre de 2025 en comparación con septiembre de 2024”, señala el documento oficial.
Aquí está el protagonista inesperado: la Guardia Nacional. El informe detalla su transformación bajo el mando militar. Creció un 54.6% desde 2019, hasta superar los 121 mil elementos. Aseguran que ahora usa 121 sistemas informáticos y que su “inteligencia” ayudó a detener a más de 1,400 personas.
La narrativa es clara: no solo somos más, somos más listos.
Lo que también cuentan (y lo que siempre cuesta medir)
El reporte enumera otras acciones: casi 24 mil personas detenidas, más de mil laboratorios clandestinos destruidos y el bloqueo de 7,300 cuentas bancarias vinculadas al crimen.
También hablan del otro pilar: la prevención social. Mencionan programas comunitarios, “territorios de paz” y la transferencia de miles de millones de pesos a estados y municipios para seguridad.
“La seguridad no puede reducirse al uso de la fuerza”, admite el texto, destacando los programas sociales.
La pregunta que queda flotando, como siempre, es por el largo plazo. Un informe parcial mide avances, pero no consolidación. La memoria reciente está llena de estrategias con buenos primeros reportes. El verdadero examen viene con el tiempo y la persistencia del fenómeno criminal en las calles.
Por ahora, el gobierno presenta sus cartas: cifras a la baja y una institución reforzada. La sociedad espera para ver si se traduce en algo más tangible que un documento enviado al Senado.




