El G7 muestra unidad en apoyo a Ucrania pese a la ausencia de Trump
En medio de tensiones geopolíticas y la abrupta salida de Donald Trump hacia Washington, los líderes del G7 reunidos en Kananaskis (Canadá) reforzaron su compromiso con Ucrania. El presidente Volodímir Zelenskyy se unió a las discusiones para solicitar mayor respaldo militar y sanciones más duras contra Rusia, en un contexto donde la solidaridad occidental busca compensar la ambivalencia estadounidense.
Diplomacia y presión colectiva
Los representantes de la Unión Europea, Canadá, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y Japón dedicaron sesiones bilaterales y un desayuno de trabajo con Zelenskyy y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, para coordinar estrategias. La cumbre culminó con una declaración conjunta de apoyo a Kiev, subrayando la necesidad de mantener la presión sobre Moscú mediante sanciones económicas y ayuda militar.
Canadá anunció un paquete de asistencia militar de 2.000 millones de dólares canadienses (1.300 millones de euros), mientras la UE propuso reducir el precio máximo del petróleo ruso a 45 dólares por barril. Sin embargo, la escalada en Oriente Próximo ha complicado los esfuerzos para consensuar medidas más contundentes.
La sombra de Trump y las divisiones estratégicas
La ausencia del presidente estadounidense, cuya administración ha mostrado reticencias a renovar la ayuda militar a Ucrania, dominó las conversaciones. Zelenskyy instó al G7 a persuadir a Trump para que autorice ventas de armamento y aumente la presión sobre Vladímir Putin. Fuentes europeas señalaron que, durante una cena previa, el mandatario republicano habría mostrado disposición a endurecer su postura, aunque sin comprometerse con sanciones adicionales.
En declaraciones posteriores, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, destacó: “Hemos abordado sanciones para forzar a Rusia a negociar con seriedad”. Mientras, el canciller alemán Friedrich Merz expresó “cauto optimismo” sobre posibles decisiones coordinadas.
Desafíos y próximos pasos
El conflicto se complica por los recientes ataques rusos contra civiles en Kiev, que dejaron 14 muertos, y la incertidumbre sobre el respaldo legislativo en EE.UU. Un proyecto de ley del senador Lyndsey Graham propone nuevas sanciones si no hay avances en las negociaciones, pero Trump ha reiterado su escepticismo: “Las sanciones nos cuestan mucho dinero y no son unidireccionales”.
La cumbre cerró con compromisos en migración y suministro de minerales críticos, mientras se anunció que la próxima reunión del G7 será en Evian (Francia) en 2025. El mensaje final fue claro: la cohesión occidental sigue siendo clave, pero su eficacia dependerá de la alineación de Washington.
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