Un siglo, un billete y una curiosidad coleccionable
El Banco de México cumple 100 años y lo celebra como saben: imprimiendo dinero. Pero esta vez es un billete que no sirve para comprar el pan. Es pura pieza de colección, un objeto de deseo numismático con tiraje limitado.
Ya circulan en redes ofertas de “preventa” por hasta 7 mil 500 pesos. La ironía es deliciosa: un billete de 100 que vale 75 veces su valor nominal… si es que tuviera valor alguno fuera del sentimental.
Detalles que cuentan (una) historia
En el anverso, la fachada del edificio principal, ese que todos conocen en el Centro Histórico. Lo flanquean dos figuras: trabajo y abundancia. Bonita alegoría para una institución que ha visto de todo menos abundancia estable para todos.
“Un siglo de integridad y compromiso grabado en cada detalle. Banxico, 100 años de solidez y confianza”, dice la institución.
El reverso muestra una bóveda con billetes, monedas y circuitos brotando. Pasado y futuro, según ellos. La confianza como símbolo central. Justo lo que más se ha evaporado en este siglo de ciclos económicos.
Lo más jugoso: incluye firmas de figuras clave. Ahí está Victoria Rodríguez Ceja, la primera gobernadora mujer. Y su predecesor, Alejandro Díaz de León Carrillo. Historia en papel moneda.
Nació en 1925 para unificar la moneda tras la Revolución. Sobrevivió depresiones, guerras y crisis. Consiguió autonomía en 1994. Cien años después, su legado se reduce a un billete bonito que no puedes usar.
Lo distribuirán en cajeros y sucursales autorizadas. Para quienes crean que guardar dinero bajo el colchón es anticuado, ahora pueden guardar dinero… que ni siquiera es dinero.




