El doble discurso de la ‘fortaleza’
Marcelo Ebrard apareció hoy repartiendo felicitaciones como si fueran dulces. Primero, por la captura de un narcotraficante que, según él, “demuestra que en nuestro país se está haciendo cumplir la ley”. Luego, por la reducción de aranceles estadounidenses al fentanilo. Curioso cómo se celebra pagar menos por lo que teóricamente se combate.
“Es un honor estar en su gobierno y estamos muy orgullosos de ella”, dijo refiriéndose a Claudia Sheinbaum, tras pedir un minuto de silencio por los militares caídos.
La ecuación es clásica: muertos que se convierten en argumento político, operativos que se venden como “muestra de fortaleza del Estado”. Mientras, Ebrard asegura que sus colegas en Estados Unidos “hicieron saber su reconocimiento y felicitación a la Presidenta”. ¿Felicitaciones por qué exactamente?
Los números que no cuadran
Aquí viene lo jugoso. Sobre los aranceles del 15% impuestos por Washington:
“Nosotros estábamos pagando 25%. O sea que, se nos baja al 15% aquello que no cumple el tratado… pagamos menos hoy que el viernes pasado. Nos fue bien”.
Traducción: celebrar pagar impuestos por sustancias ilegales como si fuera un triunfo comercial. “Somos el país que más exporta y el que menos aranceles paga”, remató. Brillante lógica.
El secretario de Economía empaquetó en un solo discurso muertes militares, capturas mediáticas y concesiones comerciales sobre drogas sintéticas. Todo sazonado con ese optimismo oficial que huele a distracción masiva.
Mientras pide silencio por unos, celebra acuerdos sobre lo que mata a miles. La coherencia brilla por su ausencia.




