Nacional
Comunidades mayas exigen justicia ante contaminación por mega granjas
La lucha por el agua sagrada maya alcanza un punto crítico con pruebas irrefutables de contaminación que amenazan la vida y la cultura.
El Grito Ancestral que Estremece la Península
En el corazón de la tierra del faisán y del venado, un clamor de justicia ambiental se eleva con la fuerza de un huracán. Las comunidades mayas, guardianes milenarios de estos sagrados territorios, se alzan con una determinación férrea para interponer una nueva y contundente denuncia colectiva ante las máximas autoridades federales. Su demanda es clara, urgente y no admite negociación: el cierre inmediato e irrevocable de las mega granjas porcícolas que han envenenado el alma misma de Yucatán, contaminando de manera brutal e irreversible el preciado manto acuífero.
Este no es un simple reclamo; es el rugido de un pueblo cuya paciencia ha sido llevada al límite. Representantes de la valiente Red en Defensa del Agua y el Territorio Maya han anunciado, con voces que retumban con la autoridad de la historia, que no solo exigen el cese de esta afrenta, sino también la reparación integral del daño causado a sus frágiles y vitales ecosistemas. La tierra llora, y sus hijos responden.
Una Batalla Legal con Armas Nuevas
La formidable Lourdes Medina Carrillo, representante legal de la Red, reveló con tono solemne que esta nueva denuncia colectiva es un golpe estratégico distinto al presentado en 2020. “La batalla ha cambiado”, declaró, “porque ahora blandimos un arma poderosa: un pronunciamiento oficial de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), emitido en abril de 2023, que reconoce de manera explícita los graves riesgos para la salud de nuestra población”. Este documento oficial es la grieta en la armadura de la impunidad.
Con una pasión que quema, manifestó que estas granjas fueron impuestas a sangre y fuego, sin el consentimiento libre, previo e informado de las poblaciones mayas, violando de manera flagrante su sagrado derecho a decidir sobre el destino de sus tierras ancestrales. Es una herida abierta en el corazón de su cultura.
Y las pruebas, ¡ay, las pruebas! son irrefutables y aterradoras. Estudios meticulosos realizados entre 2022 y 2025 confirman, sin lugar a dudas, la presencia de coliformes fecales y la temible Escherichia coli (E. Coli) en niveles que superan, de manera obscena, todos los límites permitidos para el uso y consumo humano. El agua, fuente de vida, se ha convertido en un lento veneno.
La Geografía de un Desastre Anunciado
La sombra de la contaminación se extiende como una mancha de muerte sobre una vasta geografía de dolor. Las localidades afectadas, nombres que ahora son sinónimo de resistencia, incluyen a Kinchil, Kopomá, Chocholá, Santa María Chi en Mérida, San Fernando, Santa Teresa y Paraíso en Maxcanú. Pero la tragedia no conoce fronteras y alcanza también a poblaciones de los municipios de Cantamayec, Dzoncauich, Hocabá, Hunucmá, Izamal, Teabo y Tetiz.
Todos y cada uno de estos pueblos se encuentran en zonas aledañas al majestuoso Anillo de Cenotes, un reservorio de vida y legado mundial, a la Reserva Natural de Cuxtal y a El Palmar, esta última ubicada dentro de la invaluable Reserva de la Biósfera de Celestún. El paraíso está siendo envenenado.
Medina Carrillo, con la precisión de una estratega, indicó que la nueva denuncia fue presentada ante Profepa, Semarnat y Conagua. Exige, con la urgencia que el momento requiere, suspender de inmediato las operaciones de la granja de Santa María Chi y frenar cualquier nueva autorización de Manifestación de Impacto Ambiental. Pero va más allá: clama por la reparación integral de los daños infligidos al agua, a la salud de las personas y al equilibrio del ecosistema.
“Asimismo”, puntualizó con firmeza, “exigimos la intervención inmediata de la Fiscalía General de la República para que investigue y sancione los presuntos delitos ambientales cometidos, y para que, de una vez por todas, se garanticen los derechos de los pueblos mayas a ser consultados”. La ley debe estar del lado de quienes protegen la vida.
Por su parte, Matilde Dzib Dzul, apicultora y representante de Kinchil, elevó su voz para advertir una tragedia adicional: la contaminación está diezmando la sagrada producción de miel, oro líquido de la península, y causa daños catastróficos a la biodiversidad que aseguran la permanencia de las abejas. Sin abejas, no hay futuro.
Wilberth Náhuatl, comisario de Santa María Chi, entregó el dato que evidencia la impunidad: la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ha emitido 17 sanciones y una multa monstruosa, superior a los 14 millones de pesos, contra la empresa porcícola. Y, sin embargo, hasta ahora, las resoluciones para suspender operaciones duermen el sueño de los injustos, sin cumplirse. La ley parece escrita en agua.
Esta es la crónica de una lucha épica, donde el destino de un pueblo y su tierra pende de un hilo. Cada gota de agua contaminada es una lágrima, cada denuncia un grito de guerra. El mundo debe ser testigo.
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Nacional
Trump dice que seguirá en contacto con Machado
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que planea mantener el contacto con la líder opositora venezolana, María Corina Machado.
Tras su encuentro del jueves en la Casa Blanca, Trump declaró que se trata de una mujer a la que “respeta mucho”. En esa reunión, Machado señaló que le transmitió al mandatario estadounidense que “hoy más del 90% de los venezolanos queremos lo mismo: vivir con libertad, dignidad y justicia”.
Los detalles del encuentro entre Trump y Machado
“Fue un gran honor para mí conocer a María Corina Machado, de Venezuela”, escribió Trump en una publicación en Truth Social. “María me presentó su Premio Nobel de la Paz por el trabajo que he realizado. Un gesto maravilloso de respeto mutuo”.
Nacional
Un triste hallazgo en la colonia que duerme entre calles con nombres festivos
El hallazgo de un cuerpo en la calle 23 de diciembre desató el protocolo habitual: cinta amarilla, curiosos y muchas preguntas sin respuesta.
La muerte llama a la puerta en la calle 23 de diciembre
Ah, la colonia 15 de enero. Un lugar tan festivo que incluso sus calles llevan nombres de fechas célebres. Pero ayer, en la calle 23 de diciembre, el regalo anticipado fue bastante más macabro: el cuerpo sin vida de un hombre. Porque nada dice “espíritu navideño” como encontrar a alguien que ya no respira sobre un colchón en la vía pública.
Los vecinos, esos héroes anónimos del cotilleo barrial, fueron los primeros en notar que algo andaba mal. Su radar de chismes se activó cuando vieron que el individuo en situación de calle que usualmente dormía allí llevaba demasiado tiempo quieto. ¿Estará profundamente dormido o profundamente muerto?, debieron preguntarse. Ante la duda, y demostrando una eficacia envidiable, optaron por lo más sensato: marcar al 911. Más vale prevenir que lamentar, ¿no?
Vecinos del lugar refieren que el hoy occiso es un individuo en situación de calle que comúnmente dormía en esta calle, por lo que se les hizo extraño ver que no se movía.
Así comenzó el circo. Llegaron los paramédicos de la Cruz Roja, confirmaron lo obvio —que efectivamente, estaba muerto— y dieron parte a las autoridades. Porque ese es el protocolo: tú encuentras el cuerpo, nosotros constatamos que es un cuerpo, y luego llamamos a los que se encargarán del cuerpo. Una cadena de mando perfectamente aceitada para gestionar la tragedia.
El despliegue oficial ante lo inevitable
No podían faltar. Los elementos de la Guardia Estatal y la Fiscalía General arribaron al sitio con esa mezcla de solemnidad y rutina que caracteriza estos eventos. Su misión: acordonar el área con esa cinta amarilla que tanto nos fascina y realizar las “indagatorias pertinentes”. ¿Pertinentes para qué? Para determinar, supongo, que un hombre sin hogar fue encontrado muerto en la calle donde solía dormir. Un misterio digno de Sherlock Holmes.
La calle fue cerrada. El tráfico, desviado. Todo debe detenerse mientras se realiza el levantamiento del cadáver y la necropsia de ley. Porque la burocracia de la muerte es implacable: formularios, procedimientos, esperas. Se estima que el cierre durará “un par de horas”, aunque todos sabemos que ese “par” puede estirarse más que un chicle pegado en el pavimento.
Y mientras tanto, ¿qué sabemos? Poco. Que era un hombre. Que aparentemente tenía lesiones en su cuerpo. ¿De qué tipo? No se especifica. Podrían ser desde moretones hasta señales de algo más siniestro. El comunicado oficial es tan vago que da pie a toda clase de especulaciones innecesarias y morbosas. ¿Se cayó? ¿Lo empujaron? ¿Le dio un patatús después de una cena cuestionable recuperada de un contenedor? El silencio oficial es el mejor aliado de la imaginación popular.
Lo más irónico del asunto es el escenario: una colonia llamada 15 de enero, una calle llamada 23 de diciembre. La muerte no respeta calendarios ni nomenclaturas festivas. Se instala donde quiere, incluso entre calles cuyo nombre evoca regalos y propósitos de año nuevo.
Al final del día, queda una pregunta flotando en el aire cargado de indiferencia urbana: ¿cuántas personas deben morir en el anonimato antes de que su paseo sea algo más que una nota policial breve? Hoy fue un hombre sin nombre en la calle 23 de diciembre. Mañana podría ser cualquiera.
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Nacional
Diplomacia vaticana: reunión clave mientras la visita papal flota en el aire
El embajador en El Vaticano se reúne con Segob mientras la invitación al papa sigue en el limbo. ¿Visita papal o eterna espera?
La diplomacia mexicana con el Vaticano: mucho protocolo, poca confirmación y un papa en standby
Ahí va la cosa. Este martes, Alberto Barranco Chavarría, nuestro embajador ante la Santa Sede –sí, ese puesto existe y alguien lo tiene–, se sentó con Rosa Icela Rodríguez de Gobernación y Clara Luz Flores de Asuntos Religiosos. La agenda: revisar los asuntos bilaterales. O sea, la relación México-Vaticano, que suena a trama secundaria de una serie política pero aparentemente es importante.
“Siempre respetuosa y constructiva”, dijo Rodríguez sobre la reunión.
Traducción millennial: “Nos llevamos bien, no hubo drama, pero tampoco anunciamos nada espectacular”. Es el equivalente diplomático a poner “✨” en una historia de Instagram.
Pero hablemos de lo que todos queremos saber: ¿Y el papa? ¿Cuándo viene? Porque resulta que la presidenta Claudia Sheinbaum ya le extendió la invitación a León XIV –no confundir con los reyes franceses del pasado– durante una llamada por el Día de la Virgen de Guadalupe. Un movimiento clásico. El problema es que, desde entonces, la confirmación brilla por su ausencia.
El eterno ‘tal vez’ de la visita papal
La semana pasada, Barranco Chavarría estuvo por México para una reunión de embajadores y dejó caer esta perla:
“No hay todavía una respuesta”, dijo el embajador sobre la posible visita.
O sea, ni sí ni no, sino todo lo contrario. El Vaticano tiene a México en “visto”, como ese mensaje importante que nunca contestas. Sheinbaum misma comentó el 15 de diciembre que aún no había fecha. Así que seguimos en modo espera, con la incertidumbre como único plan confirmado.
El contexto importa: Una visita papal no es cualquier cosa. Requiere logística monumental, seguridad extrema y una agenda que equilibre lo espiritual con lo político. Además, León XIV lleva poco tiempo en el cargo –sí, es un nombre curioso para un papa moderno– y probablemente está priorizando otros frentes. Pero para México, especialmente con la devoción guadalupana, sería un evento de primer orden.
Mientras tanto, las reuniones como la de hoy sirven para mantener los canales abiertos. Para asegurar que, cuando (o si) llegue el sí del Vaticano, todo esté listo. Es diplomacia en su estado más puro: mucha preparación para un evento que puede o no ocurrir.
¿Qué sigue? Seguir esperando. La bola está en la cancha del Vaticano. Mientras tanto, México sigue haciendo su tarea: reuniones formales, declaraciones cuidadosas y ese optimismo cauteloso que caracteriza a las relaciones internacionales cuando hay mucho en juego pero pocas certezas.
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