Nacional
Cinco jóvenes migrantes localizados tras dramática fuga en Tabasco
Un escape precipitado de un albergue tras su deportación desencadenó una intensa búsqueda. Las autoridades aún buscan a un sexto joven cuyo paradero sigue siendo un misterio.
Un Escape que Paralizó a las Autoridades
En un giro de acontecimientos que tensó los nervios de toda una comunidad, la tranquila tarde del 24 de diciembre en Villahermosa, Tabasco, se transformó en el escenario de una desaparición colectiva que parecía sacada de un thriller. Seis almas jóvenes, adolescentes cuyas vidas ya estaban marcadas por el arduo viaje de la migración y la posterior deportación desde los Estados Unidos, protagonizaron una fuga audaz. Al llegar al albergue que sería su refugio temporal, la Casa Celia González de Rovirosa, un impulso indomable los llevó a descender de la unidad de transporte y perderse en el laberinto urbano, corriendo hacia lo desconocido. En ese instante, la rutina se quebró y comenzó una carrera contra el tiempo.
La maquinaria de la ley se puso en marcha con una urgencia febril. El Instituto Nacional de Migración (INM), ante la inesperada evaporación de los menores bajo su custodia, interpuso una denuncia formal. Así nació, con el frío número de carpeta CI-FEIDDP-AA-167/2025, una investigación que buscaba desentrañar el misterio. Pero el acto más crucial, el que llevó el caso al corazón del público, fue la activación de la Alerta Amber. No una, sino seis, una por cada rostro ausente, un grito digital y mediático que recorrió el estado suplicando por pistas, por un destello de esperanza en la penumbra de la incertidumbre.
El Lento Retorno a la Luz y la Sombra Persistente
Tras más de dos días de una angustia que parecía eterna, donde cada minuto pesaba como una losa, llegó un respiro parcial. Uno a uno, como emergiendo de una niebla espesa, cinco de los nombres fueron tachados de la lista de los perdidos: Jorge Emiliano, Miguel, Dilan Caín, Tadeo Gael y Justin Joan fueron localizados. La noticia, transmitida por la Fiscalía General del Estado (FGE), cayó como un bálsamo, un triunfo parcial en una batalla aún no ganada. Sus historias, sus motivos, los detalles de su reaparición, se convirtieron en el nuevo enigma a resolver, un rompecabezas del que solo tenemos algunas piezas.
Sin embargo, en medio de este alivio, se alza una sombra persistente, un recordatorio de que la misión está incompleta. Un sexto joven, identificado solo por las iniciales R.V.A., permanece en la bruma. Las investigaciones sugieren que pudo haberse separado del grupo principal, vagando solo en una situación de extrema vulnerabilidad. La FGE, con un tono que mezcla la determinación y la súplica, ha reiterado su llamado a la población. Cada mirada, cada información por mínima que parezca, podría ser el hilo que lleve de vuelta a casa a este último eslabón perdido de una cadena rota.
Este episodio, más allá del drama individual, ha sacado a la luz las complejas y frágiles redes de protección para los migrantes repatriados, especialmente los menores de edad. La localización de los cinco es un testimonio del trabajo coordinado, pero la ausencia del sexto es una herida abierta que exige no bajar la guardia. La colaboración ciudadana se erige, una vez más, como el faro más poderoso en estas tormentas humanas. La historia no ha terminado; su último capítulo aún espera ser escrito.
Esta historia de desaparición y esperanza nos recuerda la importancia de estar unidos como comunidad. Ayuda a mantener viva la búsqueda compartiendo esta información en tus redes sociales y explorando más contenidos sobre los derechos y la protección de los migrantes en nuestro sitio.
Nacional
Trump dice que seguirá en contacto con Machado
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que planea mantener el contacto con la líder opositora venezolana, María Corina Machado.
Tras su encuentro del jueves en la Casa Blanca, Trump declaró que se trata de una mujer a la que “respeta mucho”. En esa reunión, Machado señaló que le transmitió al mandatario estadounidense que “hoy más del 90% de los venezolanos queremos lo mismo: vivir con libertad, dignidad y justicia”.
Los detalles del encuentro entre Trump y Machado
“Fue un gran honor para mí conocer a María Corina Machado, de Venezuela”, escribió Trump en una publicación en Truth Social. “María me presentó su Premio Nobel de la Paz por el trabajo que he realizado. Un gesto maravilloso de respeto mutuo”.
Nacional
Un triste hallazgo en la colonia que duerme entre calles con nombres festivos
El hallazgo de un cuerpo en la calle 23 de diciembre desató el protocolo habitual: cinta amarilla, curiosos y muchas preguntas sin respuesta.
La muerte llama a la puerta en la calle 23 de diciembre
Ah, la colonia 15 de enero. Un lugar tan festivo que incluso sus calles llevan nombres de fechas célebres. Pero ayer, en la calle 23 de diciembre, el regalo anticipado fue bastante más macabro: el cuerpo sin vida de un hombre. Porque nada dice “espíritu navideño” como encontrar a alguien que ya no respira sobre un colchón en la vía pública.
Los vecinos, esos héroes anónimos del cotilleo barrial, fueron los primeros en notar que algo andaba mal. Su radar de chismes se activó cuando vieron que el individuo en situación de calle que usualmente dormía allí llevaba demasiado tiempo quieto. ¿Estará profundamente dormido o profundamente muerto?, debieron preguntarse. Ante la duda, y demostrando una eficacia envidiable, optaron por lo más sensato: marcar al 911. Más vale prevenir que lamentar, ¿no?
Vecinos del lugar refieren que el hoy occiso es un individuo en situación de calle que comúnmente dormía en esta calle, por lo que se les hizo extraño ver que no se movía.
Así comenzó el circo. Llegaron los paramédicos de la Cruz Roja, confirmaron lo obvio —que efectivamente, estaba muerto— y dieron parte a las autoridades. Porque ese es el protocolo: tú encuentras el cuerpo, nosotros constatamos que es un cuerpo, y luego llamamos a los que se encargarán del cuerpo. Una cadena de mando perfectamente aceitada para gestionar la tragedia.
El despliegue oficial ante lo inevitable
No podían faltar. Los elementos de la Guardia Estatal y la Fiscalía General arribaron al sitio con esa mezcla de solemnidad y rutina que caracteriza estos eventos. Su misión: acordonar el área con esa cinta amarilla que tanto nos fascina y realizar las “indagatorias pertinentes”. ¿Pertinentes para qué? Para determinar, supongo, que un hombre sin hogar fue encontrado muerto en la calle donde solía dormir. Un misterio digno de Sherlock Holmes.
La calle fue cerrada. El tráfico, desviado. Todo debe detenerse mientras se realiza el levantamiento del cadáver y la necropsia de ley. Porque la burocracia de la muerte es implacable: formularios, procedimientos, esperas. Se estima que el cierre durará “un par de horas”, aunque todos sabemos que ese “par” puede estirarse más que un chicle pegado en el pavimento.
Y mientras tanto, ¿qué sabemos? Poco. Que era un hombre. Que aparentemente tenía lesiones en su cuerpo. ¿De qué tipo? No se especifica. Podrían ser desde moretones hasta señales de algo más siniestro. El comunicado oficial es tan vago que da pie a toda clase de especulaciones innecesarias y morbosas. ¿Se cayó? ¿Lo empujaron? ¿Le dio un patatús después de una cena cuestionable recuperada de un contenedor? El silencio oficial es el mejor aliado de la imaginación popular.
Lo más irónico del asunto es el escenario: una colonia llamada 15 de enero, una calle llamada 23 de diciembre. La muerte no respeta calendarios ni nomenclaturas festivas. Se instala donde quiere, incluso entre calles cuyo nombre evoca regalos y propósitos de año nuevo.
Al final del día, queda una pregunta flotando en el aire cargado de indiferencia urbana: ¿cuántas personas deben morir en el anonimato antes de que su paseo sea algo más que una nota policial breve? Hoy fue un hombre sin nombre en la calle 23 de diciembre. Mañana podría ser cualquiera.
¿Esta nota te hizo reflexionar (o por lo menos arquear una ceja)? Compártela con ese amigo al que le gusta comentar las noticias con un tono igualmente cáustico. Y si te interesa estar al tanto del pulso real –y a menudo absurdo– de la ciudad, explora más contenido como este.
Nacional
Diplomacia vaticana: reunión clave mientras la visita papal flota en el aire
El embajador en El Vaticano se reúne con Segob mientras la invitación al papa sigue en el limbo. ¿Visita papal o eterna espera?
La diplomacia mexicana con el Vaticano: mucho protocolo, poca confirmación y un papa en standby
Ahí va la cosa. Este martes, Alberto Barranco Chavarría, nuestro embajador ante la Santa Sede –sí, ese puesto existe y alguien lo tiene–, se sentó con Rosa Icela Rodríguez de Gobernación y Clara Luz Flores de Asuntos Religiosos. La agenda: revisar los asuntos bilaterales. O sea, la relación México-Vaticano, que suena a trama secundaria de una serie política pero aparentemente es importante.
“Siempre respetuosa y constructiva”, dijo Rodríguez sobre la reunión.
Traducción millennial: “Nos llevamos bien, no hubo drama, pero tampoco anunciamos nada espectacular”. Es el equivalente diplomático a poner “✨” en una historia de Instagram.
Pero hablemos de lo que todos queremos saber: ¿Y el papa? ¿Cuándo viene? Porque resulta que la presidenta Claudia Sheinbaum ya le extendió la invitación a León XIV –no confundir con los reyes franceses del pasado– durante una llamada por el Día de la Virgen de Guadalupe. Un movimiento clásico. El problema es que, desde entonces, la confirmación brilla por su ausencia.
El eterno ‘tal vez’ de la visita papal
La semana pasada, Barranco Chavarría estuvo por México para una reunión de embajadores y dejó caer esta perla:
“No hay todavía una respuesta”, dijo el embajador sobre la posible visita.
O sea, ni sí ni no, sino todo lo contrario. El Vaticano tiene a México en “visto”, como ese mensaje importante que nunca contestas. Sheinbaum misma comentó el 15 de diciembre que aún no había fecha. Así que seguimos en modo espera, con la incertidumbre como único plan confirmado.
El contexto importa: Una visita papal no es cualquier cosa. Requiere logística monumental, seguridad extrema y una agenda que equilibre lo espiritual con lo político. Además, León XIV lleva poco tiempo en el cargo –sí, es un nombre curioso para un papa moderno– y probablemente está priorizando otros frentes. Pero para México, especialmente con la devoción guadalupana, sería un evento de primer orden.
Mientras tanto, las reuniones como la de hoy sirven para mantener los canales abiertos. Para asegurar que, cuando (o si) llegue el sí del Vaticano, todo esté listo. Es diplomacia en su estado más puro: mucha preparación para un evento que puede o no ocurrir.
¿Qué sigue? Seguir esperando. La bola está en la cancha del Vaticano. Mientras tanto, México sigue haciendo su tarea: reuniones formales, declaraciones cuidadosas y ese optimismo cauteloso que caracteriza a las relaciones internacionales cuando hay mucho en juego pero pocas certezas.
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