Un lunes que quedará marcado
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, no se anduvo con rodeos: calificó como “un día triste” el tiroteo que sacudió la Pirámide de la Luna. Una ciudadana canadiense perdió la vida, otra resultó herida. Y desde Ottawa, Carney mandó condolencias directas a la familia, agradeciendo además a la presidenta Claudia Sheinbaum por la atención.
“Nuestros corazones están con la familia y amigos de la persona que fue trágicamente asesinada”
Eso dijo. Y confirmó lo que ya se temía: hay contacto directo con autoridades mexicanas para atender esto.
¿Qué pasó realmente?
La ministra de Exteriores canadiense, Anita Anand, soltó más detalles: funcionarios consulares ya están en México apoyando a las víctimas. Hay coordinación total con el gobierno mexicano para una investigación rápida.
El ataque del lunes dejó un muerto y al menos 13 heridos de varias nacionalidades. Las autoridades mexicanas identificaron al agresor como Julio César Jasso Ramírez. Actuó solo. Y tras disparar contra turistas y seguridad en la zona arqueológica, se quitó la vida.
La sombra de Columbine
Aquí viene lo turbio: según las primeras pesquisas, el atacante se inspiró en la masacre de Columbine High School. Las autoridades lo clasifican como acto de imitación. Mientras tanto, ambos gobiernos siguen en comunicación para atender a víctimas y revisar medidas de seguridad bilateral.
¿Qué sigue? Veremos si esto mueve algo en los protocolos turísticos. Pero por ahora, dos familias canadienses tienen un vacío que ninguna declaración oficial va a llenar.




