Un robo que huele a más que un simple asalto
La madrugada del lunes, en un tramo solitario de la federal 57 en San Luis Potosí, la realidad superó cualquier guion. Varias personas armadas interceptaron y despojaron de su equipo a trabajadores del Centro de Producción de Programas Informativos (CEPROPIE), dependiente nada menos que de la Secretaría de Gobernación.
No eran turistas. Era personal oficial, en una misión oficial. El mensaje implícito es escalofriante.
La respuesta: una investigación y un hallazgo peculiar
La Fiscalía General de la República (FGR) ya abrió carpeta de investigación. Y aquí viene el primer giro inesperado en esta trama.
Agentes de la Guardia Nacional recuperaron el martes las cámaras y el diverso equipo robado. ¿Dónde? Abandonado en un paraje del municipio de Guadalcázar, a 28 kilómetros del lugar del asalto.
La FGR precisó que el equipo hurtado fue abandonado por los responsables en un paraje… a 28 kilómetros del lugar de los hechos.
¿Por qué llevárselo para luego dejarlo tirado? Es la pregunta que queda flotando, como un nudo sin desatar en esta historia. ¿Error logístico? ¿Cambio de planes? ¿O quizás el objetivo no era el valor del equipo, sino algo más?
Cuando atacas a quienes documentan la realidad para el gobierno, no estás robando cámaras. Estás enviando una señal. La pregunta ahora es: ¿quién la envía y por qué?




