Nacional
ANAM desmantela red de huachicol fiscal en aduanas
La ANAM revela la red de corrupción que permitía importaciones fantasmas y detalla la ofensiva legal contra los evasores.
El huachicol fiscal, o cuando la corrupción en aduanas era el deporte nacional
Imagínense esto: un contenedor repleto de perfumes llegando directamente desde China, y el pago por importarlo es más barato que una cena para dos en un puesto de tacos. O unas hamacas, también made in China (porque aparentemente ya nos arrebataron hasta el derecho a la siesta), declaradas con un valor de dos miserables pesos. No, no es el argumento de una mala película de comedia, era el pan de cada día en las aduanas mexicanas hasta que, según ellos, le pusieron un alto. El director de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), Rafael Marín Mollinedo, llegó al Senado con la misión de conseguir respaldo para una reforma a la Ley Aduanera, y de paso, soltó unos *tea spoons* de chisme institucional que dejaron a más de uno con la boca abierta.
Con la elegancia de quien revela el *plot twist* de una serie de Netflix, Marín Mollinedo admitió lo que todos sospechábamos: la corrupción en las aduanas era una epidemia. Pero, en un giro argumental que ni los guionistas de *House of Cards* se habrían atrevido a soñar, aseguró que ya frenaron el huachicol fiscal. Básicamente, nos quiere hacer creer que encontraron la cura para un cáncer que ha consumido al sistema durante décadas. Su discurso ante los senadores fue una mezcla de mea culpa y autobombo, destacando que el gobierno sí ha procedido contra funcionarios y agentes aduanales corruptos. O sea, pasaron de la etapa de “sabemos que existe” a la de “estamos haciendo algo, creánnos, por favor”.
Los ejemplos que son un *facepalm* con patas
Para que los senadores no pensaran que se trataba de un simple speech bien ensayado, el director de la ANAM soltó un par de perlas que son tan absurdas que dan pena ajena. “La mula no era arisca, la hicieron”, dijo, usando un refrán de la abuela para explicar un esquema de evasión fiscal de alto nivel. Su primer ejemplo: las famosas hamacas valuadas en dos pesos. La pregunta del millón es: ¿qué agente aduanal, en su sano juicio, puede creer que una hamaca cuesta lo mismo que un chicle? Claramente, la “sensibilidad” de la que hablaba Marín Mollinedo brilla por su ausencia en estos casos de contrabando técnico.
Pero el segundo ejemplo es simplemente legendario. Un contenedor lleno de perfumes de China que pagó entre 130 y 160 pesos de importación. Sí, leyeron bien. Menos de lo que cuesta un perfume de imitación en el mercado informal. Ante este nivel de descaro, uno solo puede preguntarse: ¿estamos hablando de negligencia o de una audacia que raya en el performance artístico? Estos casos no son simples errores; son la punta del iceberg de un fraude aduanero sistematizado y, hasta hace poco, aparentemente impune.
Las cifras del desmadre: cuando los números hablan más que los discursos
Si los ejemplos anteriores les parecieron fuertes, prepárense para las estadísticas que revelan la magnitud del problema. Tonatiuh Márquez, el director general de Investigación Aduanal de la ANAM, fue el encargado de soltar los datos duros, y vaya que son duros. Hasta septiembre pasado, existían 818 carpetas de investigación por huachicol fiscal con detenidos. Pero eso no es todo, la cifra se dispara a 6,889 investigaciones sin detenidos, lo que sugiere que el problema es tan vasto que no dan abasto. Hay 310 casos judicializados y más de 326 personas vinculadas a proceso. Y, para los más escépticos, más de 78 sentenciadas. O sea, no es solo que los están investigando; en algunos casos, la justicia está avanzando más lenta que tráfico en hora pico, pero avanza.
La parte más jugosa, y que confirma la teoría de la conspiración, es el dato de los agentes aduanales. De los 850 que operaban en el país, han sido cancelados más de 45. Y aquí viene el *plot twist*: 30 de estos agentes controlaban todo el contrabando de hidrocarburos del país. Treinta personas. Es como si un grupo de WhatsApp hubiera estado manejando el mercado negro de combustibles. Esto no era un juego de niños; era una red bien aceitada de defraudación fiscal que operaba desde dentro, aprovechando los puertos clave como Pantaco, Manzanillo y Lázaro Cárdenas, a los que acusaron de obstaculizar y colapsar las aduanas a propósito.
La estrategia era tan cínica como simple: declarar pagos de impuestos temporales risibles, de 40 pesos, por mercancías cuyo valor real era astronómicamente mayor. Márquez lo resumió con una lógica aplastante: “Ningún contenedor en ninguna faz de la Tierra vale 300 pesos, mil pesos”. Detectaron que más del 80% de estos contenedores pagaban menos de 50 mil pesos, una cifra irrisoria para el volumen de mercancía que movían. Para muchos de estos agentes, era más costeable pagar una multa mínima y seguir con el contrabando que operar de forma legal. Era un cálculo de riesgo totalmente invertido, donde la ilegalidad salía más barata.
En resumen, lo que tenemos aquí es la crónica de un desastre anunciado. La ANAM intenta vender la narrativa de que están limpiando la casa, pero las cifras y los ejemplos pintan un panorama de un sistema tan corrupto que hacía que los *villanos* de las telenovelas parecieran aficionados. La lucha contra el contrabando y la evasión fiscal es una batalla cuesta arriba, y aunque aseguran que el huachicol fiscal está “detenido definitivamente”, uno no puede evitar pensar si no será solo un capítulo más en esta interminable telenovela de la corrupción institucional. La pregunta que queda en el aire es: ¿realmente cambiaron el sistema o solo le cambiaron el nombre a las prácticas de siempre?
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Nacional
Trump dice que seguirá en contacto con Machado
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que planea mantener el contacto con la líder opositora venezolana, María Corina Machado.
Tras su encuentro del jueves en la Casa Blanca, Trump declaró que se trata de una mujer a la que “respeta mucho”. En esa reunión, Machado señaló que le transmitió al mandatario estadounidense que “hoy más del 90% de los venezolanos queremos lo mismo: vivir con libertad, dignidad y justicia”.
Los detalles del encuentro entre Trump y Machado
“Fue un gran honor para mí conocer a María Corina Machado, de Venezuela”, escribió Trump en una publicación en Truth Social. “María me presentó su Premio Nobel de la Paz por el trabajo que he realizado. Un gesto maravilloso de respeto mutuo”.
Nacional
Un triste hallazgo en la colonia que duerme entre calles con nombres festivos
El hallazgo de un cuerpo en la calle 23 de diciembre desató el protocolo habitual: cinta amarilla, curiosos y muchas preguntas sin respuesta.
La muerte llama a la puerta en la calle 23 de diciembre
Ah, la colonia 15 de enero. Un lugar tan festivo que incluso sus calles llevan nombres de fechas célebres. Pero ayer, en la calle 23 de diciembre, el regalo anticipado fue bastante más macabro: el cuerpo sin vida de un hombre. Porque nada dice “espíritu navideño” como encontrar a alguien que ya no respira sobre un colchón en la vía pública.
Los vecinos, esos héroes anónimos del cotilleo barrial, fueron los primeros en notar que algo andaba mal. Su radar de chismes se activó cuando vieron que el individuo en situación de calle que usualmente dormía allí llevaba demasiado tiempo quieto. ¿Estará profundamente dormido o profundamente muerto?, debieron preguntarse. Ante la duda, y demostrando una eficacia envidiable, optaron por lo más sensato: marcar al 911. Más vale prevenir que lamentar, ¿no?
Vecinos del lugar refieren que el hoy occiso es un individuo en situación de calle que comúnmente dormía en esta calle, por lo que se les hizo extraño ver que no se movía.
Así comenzó el circo. Llegaron los paramédicos de la Cruz Roja, confirmaron lo obvio —que efectivamente, estaba muerto— y dieron parte a las autoridades. Porque ese es el protocolo: tú encuentras el cuerpo, nosotros constatamos que es un cuerpo, y luego llamamos a los que se encargarán del cuerpo. Una cadena de mando perfectamente aceitada para gestionar la tragedia.
El despliegue oficial ante lo inevitable
No podían faltar. Los elementos de la Guardia Estatal y la Fiscalía General arribaron al sitio con esa mezcla de solemnidad y rutina que caracteriza estos eventos. Su misión: acordonar el área con esa cinta amarilla que tanto nos fascina y realizar las “indagatorias pertinentes”. ¿Pertinentes para qué? Para determinar, supongo, que un hombre sin hogar fue encontrado muerto en la calle donde solía dormir. Un misterio digno de Sherlock Holmes.
La calle fue cerrada. El tráfico, desviado. Todo debe detenerse mientras se realiza el levantamiento del cadáver y la necropsia de ley. Porque la burocracia de la muerte es implacable: formularios, procedimientos, esperas. Se estima que el cierre durará “un par de horas”, aunque todos sabemos que ese “par” puede estirarse más que un chicle pegado en el pavimento.
Y mientras tanto, ¿qué sabemos? Poco. Que era un hombre. Que aparentemente tenía lesiones en su cuerpo. ¿De qué tipo? No se especifica. Podrían ser desde moretones hasta señales de algo más siniestro. El comunicado oficial es tan vago que da pie a toda clase de especulaciones innecesarias y morbosas. ¿Se cayó? ¿Lo empujaron? ¿Le dio un patatús después de una cena cuestionable recuperada de un contenedor? El silencio oficial es el mejor aliado de la imaginación popular.
Lo más irónico del asunto es el escenario: una colonia llamada 15 de enero, una calle llamada 23 de diciembre. La muerte no respeta calendarios ni nomenclaturas festivas. Se instala donde quiere, incluso entre calles cuyo nombre evoca regalos y propósitos de año nuevo.
Al final del día, queda una pregunta flotando en el aire cargado de indiferencia urbana: ¿cuántas personas deben morir en el anonimato antes de que su paseo sea algo más que una nota policial breve? Hoy fue un hombre sin nombre en la calle 23 de diciembre. Mañana podría ser cualquiera.
¿Esta nota te hizo reflexionar (o por lo menos arquear una ceja)? Compártela con ese amigo al que le gusta comentar las noticias con un tono igualmente cáustico. Y si te interesa estar al tanto del pulso real –y a menudo absurdo– de la ciudad, explora más contenido como este.
Nacional
Diplomacia vaticana: reunión clave mientras la visita papal flota en el aire
El embajador en El Vaticano se reúne con Segob mientras la invitación al papa sigue en el limbo. ¿Visita papal o eterna espera?
La diplomacia mexicana con el Vaticano: mucho protocolo, poca confirmación y un papa en standby
Ahí va la cosa. Este martes, Alberto Barranco Chavarría, nuestro embajador ante la Santa Sede –sí, ese puesto existe y alguien lo tiene–, se sentó con Rosa Icela Rodríguez de Gobernación y Clara Luz Flores de Asuntos Religiosos. La agenda: revisar los asuntos bilaterales. O sea, la relación México-Vaticano, que suena a trama secundaria de una serie política pero aparentemente es importante.
“Siempre respetuosa y constructiva”, dijo Rodríguez sobre la reunión.
Traducción millennial: “Nos llevamos bien, no hubo drama, pero tampoco anunciamos nada espectacular”. Es el equivalente diplomático a poner “✨” en una historia de Instagram.
Pero hablemos de lo que todos queremos saber: ¿Y el papa? ¿Cuándo viene? Porque resulta que la presidenta Claudia Sheinbaum ya le extendió la invitación a León XIV –no confundir con los reyes franceses del pasado– durante una llamada por el Día de la Virgen de Guadalupe. Un movimiento clásico. El problema es que, desde entonces, la confirmación brilla por su ausencia.
El eterno ‘tal vez’ de la visita papal
La semana pasada, Barranco Chavarría estuvo por México para una reunión de embajadores y dejó caer esta perla:
“No hay todavía una respuesta”, dijo el embajador sobre la posible visita.
O sea, ni sí ni no, sino todo lo contrario. El Vaticano tiene a México en “visto”, como ese mensaje importante que nunca contestas. Sheinbaum misma comentó el 15 de diciembre que aún no había fecha. Así que seguimos en modo espera, con la incertidumbre como único plan confirmado.
El contexto importa: Una visita papal no es cualquier cosa. Requiere logística monumental, seguridad extrema y una agenda que equilibre lo espiritual con lo político. Además, León XIV lleva poco tiempo en el cargo –sí, es un nombre curioso para un papa moderno– y probablemente está priorizando otros frentes. Pero para México, especialmente con la devoción guadalupana, sería un evento de primer orden.
Mientras tanto, las reuniones como la de hoy sirven para mantener los canales abiertos. Para asegurar que, cuando (o si) llegue el sí del Vaticano, todo esté listo. Es diplomacia en su estado más puro: mucha preparación para un evento que puede o no ocurrir.
¿Qué sigue? Seguir esperando. La bola está en la cancha del Vaticano. Mientras tanto, México sigue haciendo su tarea: reuniones formales, declaraciones cuidadosas y ese optimismo cauteloso que caracteriza a las relaciones internacionales cuando hay mucho en juego pero pocas certezas.
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¿Te intriga este baile diplomático? Comparte esta nota y hablemos de las relaciones internacionales más inesperadas.
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