Jocelyne Sánchez Maldonado, de 31 años de edad, denunció ser víctima de violencia vicaria, luego de que su hija de apenas un año fuera sustraída por su padre el pasado 19 de diciembre de 2025, sin que desde entonces se le haya permitido convivir con la menor. La joven madre pidió a las autoridades actuar con perspectiva de género y garantizar el interés superior de la niñez.
De acuerdo con su testimonio, su expareja, identificado como Marcelo, le ha quitado a la bebé en al menos cuatro ocasiones, siendo la más reciente hace poco más de un mes. Afirmó que esta situación ha sido utilizada como una forma de afectarla emocionalmente y ejercer control sobre ella, al condicionar el contacto con la menor.
Sánchez Maldonado señaló que el padre de la niña le exige acudir a su domicilio para poder verla, a pesar de que desde julio de 2025 rompió toda relación con él y decidió iniciar acciones legales ante la Fiscalía General del Estado.
“Me ha negado ver a mi bebé. Ella es una bebé de un año y durante todo este proceso esta persona se ha mostrado agresiva. Quiere que yo vaya a su casa, cuando desde julio rompí todo lazo con él y decidí interponer las denuncias correspondientes”, expresó.
Detalló que entre noviembre y diciembre del año pasado presentó diversas denuncias, entre ellas la carpeta 554/2025 ante la Fiscalía 3 por violencia de género; la 571/2025 ante la Fiscalía 2 por sustracción de menores; y la 16/2026 ante la Fiscalía 3 por violencia vicaria.
La denunciante acusó que su expareja utiliza a la menor para dañarla emocionalmente, incluso mediante la publicación de fotografías de la bebé en redes sociales, lo cual considera parte de este tipo de violencia.
“Sube imágenes de mi bebé de espaldas, de su piecito, con el fin de que yo me ponga mal emocionalmente o regrese al vínculo que teníamos antes. Esto es violencia vicaria”, señaló.
Relató que en octubre de 2025, mientras se encontraba hospitalizada en el IMSS, el padre de la niña acudió al domicilio de su madre, amenazó a la persona que cuidaba a la bebé y posteriormente se la llevó a distintas ciudades del estado.
“Actualmente es la cuarta vez que me quita a mi bebé. Desde el 19 de diciembre no he podido convivir con ella”, lamentó.
Agregó que existe un Centro de Convivencia Familiar en San Andrés Tuxtla, donde podría ver a su hija de manera segura y supervisada; sin embargo, hasta el momento no se ha concretado ningún acuerdo para ello.
Asimismo, denunció que durante una diligencia de depósito judicial realizada el 21 de octubre fue señalada falsamente de padecer trastornos mentales y de mantener a su hija en estado de abandono, acusaciones que rechazó de manera categórica.
“La juez decretó el depósito judicial con falsedades, argumentando que padezco esquizofrenia, cuando no existe ningún documento que lo avale. Es totalmente falso”, sostuvo.
Finalmente, Jocelyne Sánchez indicó que cuenta con medidas de protección y restricción debido al temor que le genera su expareja, a quien describió como una persona agresiva y presuntamente armada, por lo que reiteró su llamado a las autoridades judiciales y ministeriales para que actúen con perspectiva de género y prioricen el derecho de la menor a convivir con su madre en condiciones seguras.




