El cambio que muchos vieron venir
Adán Augusto López Hernández ya no coordinará a los morenistas en el Senado. Después de meses bajo la lupa por presuntos vínculos oscuros y malos manejos, el tabasqueño decidió soltar el timón.
Pero atención: no se va del todo. Mantiene su curul y promete hacer “trabajo territorial” rumbo al 2027. La renuncia se consumó ayer en una reunión a puerta cerrada en Xicoténcatl.
“Soy un soldado más de la Cuarta Transformación”, declaró con rostro serio ante los medios.
La sucesión express
Ignacio Mier Velazco, hasta ayer vicecoordinador, tomó el relevo de inmediato y por unanimidad. El cambio se dio rápido, casi como un guión ya escrito.
Lo curioso es el ambiente. Varios senadores comentaron off the record que esto “se veía venir”. Uno incluso dijo que la permanencia de Adán Augusto “era insostenible”.
El exgobernador negó rotundamente que su salida responda a los escándalos mediáticos. Según él, fue una “evaluación política interna” hecha en las últimas horas. Claro, como si los señalamientos sobre su exsecretario de Seguridad en Tabasco fueran ruido de fondo.
“Hablé con quien tenía que hablar estas cosas”, respondió cuando le preguntaron si consultó a Claudia Sheinbaum.
También descartó rumores de una embajada. Prefiere, dice, estar “en tierra”. Su nuevo rol será como coordinador político en una circunscripción clave que incluye el Estado de México.
Mientras los morenistas desayunaban con la secretaria de Gobernación para cerrar el capítulo, fuera del recinto la sensación era otra. Para algunos observadores, esto no es el final. Es apenas el primer paso.
Como bien apuntó Javier Corral: “El propio retraimiento de Adán en este mes fue el principal signo”. A veces, lo que no se dice grita más fuerte.




