Un intercambio de guerra por petróleo
Volodymyr Zelenskyy aterrizó este jueves en Riad sin previo aviso. Es una visita que huele a trueque geopolítico: experiencia de combate por armamento moderno.
Ucrania ya está ayudando a cinco países del Golfo—Arabia Saudí, Emiratos, Qatar, Kuwait y Jordania—a mejorar sus defensas contra drones. Ahora Zelenskyy quiere algo a cambio.
“Tengo reuniones importantes programadas”, dijo el presidente ucraniano al llegar, agradeciendo a quienes colaboran por la “seguridad regional”.
Pero detrás de la diplomacia hay una necesidad urgente. Kiev busca misiles de defensa aérea de alta gama que estos países ricos tienen en sus arsenales. Son sistemas esenciales para proteger ciudades ucranianas de los ataques rusos.
A cambio, ofrece lo que ha aprendido en dos años de guerra: cómo derribar los drones iraníes que también amenazan el Golfo. Incluso analizan un posible papel ucraniano en la seguridad del Estrecho de Ormuz.
Un frente silencioso se abre
Esta cooperación marca un giro significativo. Mientras Occidente debate cada nuevo paquete de ayuda, Ucrania busca aliados donde puede—en países que tienen tanto dinero como motivos para temer los mismos drones que Rusia usa.
Es pragmatismo puro. Zelenskyy canjea lo único que tiene en exceso: experiencia real en el campo de batalla moderno. Los saudíes y sus vecinos obtienen conocimientos probados en combate para proteger su petróleo.
La pregunta es si este intercambio será suficiente para conseguir esos misiles que tanto necesita. En esta guerra, cada aliado cuenta—incluso los menos esperados.




