Ayuda que navegó contra la tormenta
Dos catamaranes que transportaban ayuda humanitaria a Cuba, y de los que se había perdido el rastro durante días, finalmente atracaron este sábado en el puerto de La Habana. El alivio fue palpable. Las embarcaciones “Friendship” y “Tiger Moth” entraron suavemente a la bahía capitalina, poniendo fin a una angustiosa incertidumbre.
La Armada de México había anunciado horas antes que localizó las naves a unas 80 millas náuticas al noroeste de La Habana. Un avión tipo Persuader las avistó primero el 27 de marzo. Luego, un buque mexicano estableció contacto por radio con los nueve tripulantes a bordo.
“Las dos embarcaciones tipo catamarán fueron avistadas… y un buque mexicano mantuvo comunicación vía radio con los tripulantes”, confirmó la Secretaría de Marina en un comunicado.
Un viaje marcado por el mal tiempo
Los veleros habían zarpado desde Isla Mujeres, Quintana Roo, el pasado 20 de marzo. Formaban parte de una flotilla organizada por Nuestra América Convoy, una iniciativa que busca llevar apoyo a la isla caribeña. Su misión era clara: sortear el bloqueo comercial y llevar recursos básicos.
El problema fue el clima. Las autoridades navales confirmaron que el retraso se debió únicamente a “condiciones meteorológicas no favorables”. El mal tiempo cortó las comunicaciones, activando un operativo de búsqueda desde el 26 de marzo.
Un portavoz del convoy expresó su tranquilidad tras el hallazgo:
“Les tranquilizaba que la Armada mexicana haya localizado las dos embarcaciones y que las tripulaciones se encontraran a salvo”.
Esta no es la primera entrega. Un primer barco del mismo convoy llegó a La Habana el 24 de marzo, cargado con 14 toneladas de víveres y medicinas, paneles solares y bicicletas. Mientras la crisis energética y económica aprieta en la isla, estas redes de solidaridad ciudadana intentan tender un puente donde la diplomacia oficial a menudo tropieza.




