¿Una ‘toma amistosa’? Las palabras de Trump sobre Cuba
Desde los jardines de la Casa Blanca, Donald Trump soltó una frase que hizo saltar todas las alarmas. Habló de conversaciones “a un nivel muy alto” con La Habana y luego dejó caer esto:
“Quizás tengamos una toma amistosa de Cuba. Bien podríamos terminar con una toma amistosa de Cuba.”
¿Qué diablos significa eso? Ni él mismo lo aclaró. La Casa Blanca se negó a dar explicaciones. Pero el contexto importa, y aquí hay mucho contexto.
Un rompecabezas geopolítico
Esto viene justo después de que Cuba reportara un tiroteo frente a sus costas. Una lancha rápida registrada en Florida, con diez personas armadas a bordo, abrió fuego contra soldados cubanos. Cuatro muertos, seis heridos. Un agente cubano también resultó lesionado.
Trump lleva semanas con la isla en la cabeza. Desde que fuerzas estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro, el aliado clave que mantenía a Cuba a flote con petróleo venezolano. Sin ese combustible, la economía isleña se tambalea.
“Hemos lidiado con Cuba por muchos años… pero están en serios problemas”, declaró el presidente.
Su lógica parece ser: si el régimen se desmorona solo, ¿para qué invadir? Pero luego menciona a la comunidad exiliada en Miami y sugiere que algo “muy positivo” podría venir para ellos.
El embargo que no cede
Mientras tanto, el viceministro cubano Carlos Fernández de Cossío fue claro en redes sociales (antes de borrar el mensaje):
“Estados Unidos mantiene en todo vigor el boicot de combustibles vs Cuba y su pleno impacto como castigo colectivo.”
Y aquí está el verdadero meollo del asunto. Más de cuarenta organizaciones civiles estadounidenses enviaron una carta al Congreso advirtiendo lo obvio: cortar el petróleo a Cuba provocaría un colapso humanitario.
La Alianza de Bautistas, ActionAid USA y la Iglesia Presbiteriana firmaron diciendo algo contundente:
“Las políticas que deliberadamente imponen hambre y penurias a millones de civiles constituyen una grave violación del derecho internacional humanitario.”
Así que tenemos la foto completa: palabras ambiguas desde Washington, tiroteos en el mar, una economía al borde del precipicio y organizaciones gritando que esto se está poniendo feo para la gente común.
Trump juega con la idea de una ‘toma amistosa’ mientras las bases del conflicto siguen igual desde 1962. El embargo sigue. La tensión también. Y millones de cubanos atrapados en medio.




