¿Enemigo público número uno? Trump apunta a los cárteles
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acaba de firmar una nueva estrategia antiterrorista que pone a los cárteles de la droga como la prioridad máxima de seguridad en el hemisferio occidental. Así lo confirmó la Casa Blanca.
“Los cárteles han causado más muertes de estadounidenses que cualquier conflicto militar desde la Segunda Guerra Mundial”, dijo el asesor antiterrorista Sebastian Gorka.
Suena fuerte, pero no es nuevo. Hace meses, la actualización de la estrategia de seguridad nacional ya había puesto a la región en el centro del mapa de Washington. Esto es solo el siguiente paso.
¿Qué trae este plan?
La jugada es clara: cortar financiamiento y operaciones de estas organizaciones. Pero no se queda ahí. También incluye acciones contra grupos extremistas internacionales, políticos violentos, y medidas para evitar que actores no estatales accedan a armas de destrucción masiva.
¿El mensaje? Los cárteles ya no son solo un problema de drogas, sino una amenaza a la seguridad nacional, al nivel de cualquier grupo terrorista.
Mano dura en la región
En paralelo, el gobierno de Trump ya está intensificando su política en América Latina. Operativos militares contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico, presión diplomática para que los gobiernos locales refuercen la cooperación en seguridad.
O sea, no solo es un documento. Ya hay acciones concretas sobre el terreno. Y esto, créeme, va a cambiar las reglas del juego en la región.




