El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprovechó la cena de corresponsales en Nueva York para lanzar críticas contra la prensa y sus adversarios políticos. El evento se celebró en el hotel Waldorf Astoria, tres meses después de que un presunto intento de ataque contra Trump obligara a suspenderlo.
Críticas a la prensa y a la oposición
Ante unas 700 personas, Trump adoptó un tono más ligero de lo esperado, aunque no dejó de referirse a las “fake news”. Entre bromas, afirmó haber ganado tres veces las elecciones, repitiendo la teoría de un fraude en 2020 que nunca ha podido probar.
“No tienen idea de la suerte que tienen. Cuando me haya ido, van a quebrar. Su modelo de negocio se acabará. No habrá alguien sobre quien informar. A nadie le importa un comino nadie más”, dijo el mandatario.
Las declaraciones se dan en un contexto de tensión entre la Casa Blanca y los medios, que Trump ha calificado reiteradamente como “enemigos del pueblo”. Durante su intervención, también criticó a políticos demócratas y calificó a algunos opositores republicanos como “desleales”.
El discurso, aunque con un tono menos confrontativo que en ocasiones anteriores, dejó claro que Trump mantiene su estrategia de desacreditar a la prensa independiente y a quienes se oponen a su agenda política.




