Jürgen Klopp asumió como nuevo seleccionador de Alemania con un mensaje claro: la privacidad de su familia es un límite que no negociará. En su primera conferencia de prensa, el exentrenador del Liverpool advirtió que podría renunciar si los medios invaden ese espacio.
“Jürgen Klopp no tiene carrera después de la selección nacional. Idealmente, este será el punto culminante de mi carrera, de mi vida, de mi vida laboral. Pondré en ello todo lo que pueda”, declaró el técnico de 59 años.
Klopp firmó un contrato hasta el Mundial de 2030, con objetivos claros: la Eurocopa 2028 y la Copa del Mundo de 2030. Sustituye a Julian Nagelsmann, quien dejó el cargo tras la eliminación de Alemania en octavos de final del Mundial ante Paraguay. Klopp señaló que tanto Nagelsmann como Thomas Tuchel fueron tratados injustamente por la prensa.
Su meta: devolver el entusiasmo al fútbol alemán
Klopp aseguró que su misión no es solo ganar, sino hacer que el equipo vuelva a ser “cool”. Admitió que no ha seguido de cerca los partidos de selecciones fuera de los grandes torneos, pero prometió crear un ambiente que ilusione a la afición.
“Quiero crear algo con la selección nacional que haga que la gente se vaya a casa después del partido y piense: ‘Eso estuvo realmente buenísimo'”, afirmó.
El técnico llega tras un año y medio como director global de fútbol en Red Bull. La federación alemana pagó un millón de euros a una organización benéfica vinculada a Red Bull y acordó tres partidos amistosos en Leipzig. Klopp debutará en septiembre con cuatro encuentros de la Liga de Naciones ante Holanda, Grecia y Serbia.
Junto a Klopp, se incorpora el exdefensor Per Mertesacker como director general de deporte, con la misión de potenciar el desarrollo juvenil. También regresan sus asistentes del Liverpool, Peter Krawietz y Pep Lijnders, además del exfutbolista Sven Bender. El agente de Klopp, Marc Kosicke, tendrá un rol estratégico, pero no será empleado de la federación.




