Escalada en Oriente Medio
El conflicto entre Irán y Estados Unidos llegó este martes a su décimo día sin señales de desescalada. Mientras los enfrentamientos continúan en territorio iraní y en el Golfo Pérsico, diplomáticos intensifican gestiones para salvar el acuerdo provisional que buscaba reducir tensiones.
El ministro iraní del Interior, Eskandar Momeni, inició una visita a Pakistán, país que actúa como mediador. En Islamabad se reunió con el jefe del Ejército paquistaní, Asim Munir, y con el primer ministro Shehbaz Sharif. Este último expresó su preocupación por la escalada militar e instó a todas las partes a actuar con moderación, buscando retomar las negociaciones.
Estados Unidos informó haber atacado centros de mando, defensa aérea y sitios de lanzamiento de misiles y drones en Irán. Como respuesta, Teherán intensificó operaciones en el estrecho de Ormuz, donde un petrolero fue atacado y su tripulación debió evacuar la nave.
La tensión se extendió al mar Rojo. Los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, anunciaron un bloqueo naval contra Arabia Saudita y advirtieron a empresas navieras sobre el tránsito por Bab el-Mandeb. La interrupción de esas rutas elevó la preocupación internacional por el suministro de petróleo, impulsando el precio del crudo por encima de los 90 dólares por barril.
Pese a los esfuerzos diplomáticos, persiste un clima de desconfianza. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó que su gobierno mantiene abierta la posibilidad de negociar, pero advirtió que cualquier acuerdo debe ofrecer garantías reales. La continuidad de los bombardeos y los ataques a infraestructura energética mantienen en alerta a la comunidad internacional ante el riesgo de una expansión del conflicto en Oriente Medio.