Un gesto con peso histórico
El papa León XIV no eligió un debut discreto para su primer Viernes Santo. A sus 70 años, cargó personalmente una cruz de madera de metro y medio a lo largo de las 14 estaciones del Vía Crucis en el Coliseo Romano. Es la primera vez en décadas que un pontífice completa todo el recorrido con la cruz al hombro.
“Creo que será un signo importante… una voz que dice que Cristo aún sufre”, dijo León a los periodistas esta semana. “Y yo llevo también todos estos sufrimientos en mis oraciones”.
Unas 30.000 personas siguieron la procesión desde fuera del antiguo anfiteatro. Para muchos, como la hermana Pelenatita Kieoma Finau de Samoa, fue un momento cargado de significado.
“Hemos formado parte de las estaciones en nuestra parroquia, pero esto es tan emocionante”, manifestó. “Es muy significativo tener la experiencia de estar con el pueblo de Roma”.
Un mensaje en el gesto
El acto revierte una tendencia reciente. Juan Pablo II cargó la cruz completa hasta 1995. Benedicto XVI solo lo hizo en la primera estación. Francisco, por problemas de salud, nunca la llevó.
La meditación preparada para la ocasión, escrita por el padre Francesco Patton, ex custodio de Tierra Santa, dejó claro el contexto: hablaba del poder y su responsabilidad ante Dios.
León, conocido por su buen estado físico y su afición al tenis y la natación, demostró resistencia durante la hora que duró el recorrido, que terminó con una bendición en el monte Palatino.
Este Sábado Santo presidirá la Vigilia Pascual y bautizará a nuevos fieles. El domingo ofrecerá la misa en San Pedro y la bendición ‘Urbi et Orbi’. Su primer Semana Santa como papa ya tiene un sello distintivo.




