La inteligencia artificial (IA) ya es una “fuerza imparable” que se utiliza como arma en escenarios previos a una guerra convencional. Así lo advirtió Anne Keast-Butler, directora del servicio de inteligencia cibernético británico GCHQ.
Amenazas de Rusia y China
Durante un discurso en Bletchley Park, el histórico centro de descifrado de códigos de la Segunda Guerra Mundial, Keast-Butler señaló el crecimiento de amenazas digitales impulsadas por potencias como Rusia y China. La funcionaria destacó la necesidad de que las naciones se preparen ante este nuevo escenario de conflicto.
La colaboración internacional es clave para enfrentar estos desafíos. La advertencia del GCHQ subraya la creciente preocupación sobre cómo la IA puede desestabilizar naciones y afectar la seguridad global.




