Cientos de integrantes del grupo supremacista blanco Patriot Front marcharon este sábado 4 de julio por varias zonas de Washington D.C., durante las celebraciones del Día de la Independencia de Estados Unidos. El propio grupo presumió en redes haber llegado a la capital con unos 400 miembros, captados viajando en formación en el Metro de la ciudad.
Vestidos con su uniforme característico —pantalón caqui, gorra, playera azul y la cara tapada con una tela blanca y lentes de sol— avanzaron al ritmo de tambores cerca del Capitolio y de la estación Union Station, coreando “Reclaim America” (“Recuperemos América”) y portando banderas estadounidenses y confederadas.
Y ahí está la contradicción que se explica sola: un grupo que se autodenomina la vanguardia del “patriotismo” y que marcha para proyectar fuerza e intimidar no tiene el valor de mostrar un solo rostro. La máscara no es un detalle estético; es una confesión. Cubren su identidad porque saben lo que defienden y temen las consecuencias —perder el trabajo, que sus vecinos y familias los reconozcan— cuando su nombre queda ligado a una ideología que sostiene que Estados Unidos debe ser un país “solo por y para blancos”.
No es un grupo “cualquiera”: qué defienden
Detrás de la estética limpia hay una ideología abiertamente fascista, así clasificada por la Liga Antidifamación (ADL) y el Southern Poverty Law Center (SPLC), que lo catalogan como grupo de odio supremacista blanco. No es una etiqueta gratuita:
- Su logo es el fasces —el haz de varas con un hacha que fue el símbolo original del fascismo de Mussolini—, rodeado de 13 estrellas.
- Su manifiesto sostiene que la pertenencia a la nación estadounidense “se hereda por sangre, no por tinta“. Es decir: para ellos, quien no es blanco no puede ser realmente estadounidense.
- Su meta declarada es convertir a EE.UU. en un etnoestado “paneuropeo” que excluya a personas de color, inmigrantes y refugiados.
- Es la principal fábrica de odio del país: según la ADL, Patriot Front generó por sí solo el 82% de todos los incidentes de propaganda racista y antisemita reportados en EE.UU. en 2021 —casi 4,000 incidentes repartidos en prácticamente todos los estados.
Y aunque se venden como “pacíficos”, el historial dice otra cosa: en 2022, 31 de sus miembros fueron arrestados amontonados en un camión U-Haul con equipo antimotines, cerca de un evento LGBT+ en Idaho, acusados de conspirar para causar disturbios. Solo en el último año, dos miembros fueron detenidos con arsenales de rifles de alto poder ilegales.
Cómo reclutan: la trampa “patriótica”
Lo más preocupante es que está creciendo: pasó de un puñado de miembros a unos 540 a inicios de 2026, duplicándose casi cada año, con presencia en todos los estados menos Hawái. ¿Cómo lo logran? Documentos internos filtrados revelan una maquinaria de reclutamiento dirigida a hombres jóvenes blancos:
- Carnada patriótica: reparten volantes con frases inofensivas como “America First” e imágenes de hombres blancos, ocultando deliberadamente su verdadera ideología racista hasta que el recluta ya está adentro.
- “Fight clubs”: operan una red de clubes donde los jóvenes se conocen primero en línea y luego en persona —en gimnasios, entrenando artes marciales y boxeo— y ahí los van enganchando.
- Vetting de secta: a los aspirantes los obligan a vaciar sus bolsillos, los revisan por micrófonos y les prohíben el celular. Y en un detalle escalofriante, a cada nuevo miembro le ordenan fotografiarle la cara en secreto y anotar las placas de su auto —un seguro para chantajearlo o controlarlo si algún día quiere salir o hablar.
Es la misma lógica de la marcha: esconder la cara hacia afuera, mientras por dentro se aseguran de tener identificado a todo el que entra.
La Policía Metropolitana de Washington indicó que dio seguimiento a la actividad del grupo, amparada en la Primera Enmienda, y que no se reportaron arrestos durante el desfile del 4 de julio.
Con información de la ADL, el Southern Poverty Law Center, ProPublica, Al Jazeera y NBC Washington.