La noche que tembló Teherán
Explosiones y el sonido de aviones a reacción a baja altura llenaron el cielo de la capital iraní. Durante horas. No fue un ejercicio.
Entre los fallecidos está el jefe de inteligencia de la Guardia Revolucionaria, el mayor general Majid Khademi. También Asghar Bakeri, líder de una unidad encubierta. Así lo confirmaron medios estatales iraníes y el ministro israelí de Defensa.
“Seguiremos cazándolos uno por uno”, sostuvo Israel Katz, ministro israelí de Defensa.
El ejército israelí reveló después que atacó tres aeropuertos de Teherán: Bahram, Mehrabad y Azmayesh. El objetivo, según ellos: decenas de helicópteros y aeronaves de la Fuerza Aérea iraní.
La guerra en los barrios
Una residente de Teherán, que pidió no ser identificada por seguridad, lo describió así:
“Constantemente se oye el sonido de bombas, defensas antiaéreas, drones”.
Dijo que un ataque reciente impactó cerca de su casa y la despertó. Otro vecino confesó que toma pastillas para dormir para sobrellevar los bombardeos nocturnos.
La gente está preocupada por los cortes recurrentes de luz, gas y agua potable. “¡Detengan esta guerra!”, exclamó otro residente.
Mientras tanto, en el Golfo, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita activaron sus defensas antiaéreas. El motivo: interceptar misiles y drones iraníes entrantes. Teherán mantiene la presión sobre sus vecinos, con ataques que han incluido infraestructura petrolera.
El conflicto tiene otra cara. En Israel, misiles iraníes alcanzaron la ciudad norteña de Haifa. Entre los escombros de un edificio residencial encontraron a cuatro personas de una misma familia. Muertas.
Esta no es solo una escalada entre estados. Es el sonido de las pastillas para dormir en un apartamento de Teherán y el silencio en una casa derrumbada en Haifa.




