Un giro en el apoyo a Cuba: ahora son los privados quienes piden
La presidenta Claudia Sheinbaum acaba de soltar una bomba informativa. Al defender el continuo envío de ayuda humanitaria a la isla, reveló un dato que cambia el tablero: empresas privadas cubanas están buscando adquirir combustible directamente de Pemex.
“Esto es muy importante: Hay empresas privadas, porque hay empresas privadas en Cuba; hay hoteles, hay otras empresas privadas en Cuba que requieren los combustibles”, afirmó Sheinbaum.
La mandataria fue clara. Esto no sería un acuerdo entre gobiernos, sino una transacción comercial. Según ella, intermediarios se han acercado a Pemex para comprar y luego vender el producto a hoteles y otras compañías en la isla.
¿Quiénes son estos compradores? Sheinbaum no dio nombres, pero explicó el mecanismo. Empresas dedicadas al transporte de combustible compran crudo o derivados mexicanos para luego exportarlos. El destino final puede ser otro país, pero ahora incluye a Cuba.
Este movimiento ocurre mientras La Habana “abre su economía”. La frase de Sheinbaum sugiere que México está revisando cómo adaptar su apoyo ante esta nueva realidad. No es solo ayuda gubernamental; ahora hay una demanda comercial real desde el sector privado cubano.
Para alguien que ha visto décadas de retórica sobre Cuba, esto es significativo. No es un discurso sobre solidaridad ideológica. Es un hecho concreto: empresas con nombres y apellidos necesitan petróleo y ven a México como una fuente viable.
Quedan preguntas enormes. ¿Cómo funcionará el pago con las sanciones internacionales de por medio? ¿Qué tan independiente es realmente el “sector privado” cubano? Pero el simple anuncio ya marca un antes y un después en la relación.




