El fuego ya no espera turno
La foto es clara y escalofriante. Los días en que el clima se vuelve una mecha lista para encender—calor, sequedad, viento—prácticamente se han triplicado en los últimos 45 años a nivel mundial. Y la tendencia es aún más pronunciada aquí, en nuestro continente americano.
Lo que revela un nuevo estudio publicado en Science Advances es aún más contundente: más de la mitad de ese aumento explosivo se debe al cambio climático provocado por el ser humano.
“Este tipo de cambios incrementa la probabilidad en muchas zonas de que haya incendios que serán muy difíciles de sofocar”, destacó John Abatzoglou, coautor del estudio.
Un problema de sincronización global
Aquí está el verdadero quid de la cuestión. El planeta se está calentando de forma tan uniforme que ahora varias regiones alcanzan las condiciones ideales para arder al mismo tiempo. Es como si el fuego ya no hiciera cola.
En números crudos: el mundo promediaba 22 días anuales de este clima ‘inflamable’ sincronizado entre 1979 y 1993. Para 2023-2024, esa cifra superó los 60 días.
La consecuencia práctica es aterradora: los países podrían quedarse sin recursos para apagar todos los siniestros simultáneos. La ayuda mutua entre naciones vecinas, una práctica común, se vuelve casi imposible cuando todos están luchando contra sus propias llamas.
“Y ahí es donde las cosas empiezan a salir mal”, dijo Abatzoglou.
Los investigadores no analizaron incendios reales, sino las condiciones meteorológicas que los alimentan. Pero como señaló Mike Flannigan, científico canadiense no involucrado en el estudio, este clima extremo es el factor principal detrás del aumento del impacto de los incendios a nivel mundial.
Las cifras que duelen: América en llamas
El estudio desglosa datos por regiones y las conclusiones para nuestro hemisferio son brutales.
En Estados Unidos continental, el promedio anual pasó de 7.7 días (1979-1988) a 38 días en la última década.
Pero el récord sombrío lo tiene el sur de Sudamérica. La región pasó de un promedio de 5.5 días anuales propicios para incendios a un asombroso 70.6 días en la última década. En 2023, registró 118 días.
“Más del 60% del aumento global puede atribuirse al cambio climático derivado de la quema de carbón, petróleo y gas natural”, subrayó Cong Yin, autor principal.
Ellos lo saben porque compararon simulaciones del mundo real con las de un planeta ficticio sin nuestro exceso de emisiones. La diferencia es abismal y tiene nombre propio: nosotros.
Solo una región en el estudio mostró una disminución: el Sudeste Asiático, probablemente porque se está volviendo más húmedo. Un alivio minúsculo en un panorama global donde el fuego ha encontrado su ritmo… y no piensa perderlo.




