El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, reveló que sostuvo conversaciones con los mandatarios electos de Colombia y Perú, Abelardo de la Espriella y Keiko Fujimori. De estos diálogos surgieron acuerdos preliminares en dos frentes: seguridad fronteriza y suministro energético.
En materia de seguridad, Noboa planteó la necesidad de mayor presencia militar de las fuerzas armadas de ambos países en sus respectivas fronteras con Ecuador. “La presencia de ellos en frontera va a ser crucial”, afirmó en entrevista radial. La zona limítrofe es foco de actividades de grupos de narcotráfico vinculados a carteles internacionales. Según la ONU, el 80% de los narcóticos que ingresan a Ecuador provienen de Colombia y el resto de Perú. El mandatario había presionado antes con una guerra arancelaria contra Colombia, sin obtener respuesta, y recientemente la suspendió tras una resolución de la Comunidad Andina.
Sobre energía, Colombia reanudará la venta de electricidad a Ecuador. Noboa indicó que podrán recibir hasta 380 megavatios adicionales con una tarifa binacional de unos 30 centavos por kilovatio/hora. La venta había sido suspendida por el presidente Gustavo Petro en respuesta a los aranceles impuestos por Ecuador. Ahora, con el acuerdo, se retoma el flujo. Ecuador enfrenta una estación seca que reduce la generación hidroeléctrica —que aporta el 75% de la electricidad— y registra un déficit de al menos 800 megavatios. A finales de 2024, los ecuatorianos sufrieron apagones de hasta 14 horas diarias por la peor sequía en seis décadas.
Con Perú, el convenio consiste en la provisión de gas para generar electricidad de forma más barata en Ecuador. “De esa manera trabajamos verdaderamente en conjunto”, concluyó Noboa.
Los acuerdos reflejan la afinidad política entre Noboa, De la Espriella y Fujimori, de perfil conservador, y buscan atender dos crisis simultáneas: la inseguridad vinculada al narcotráfico y la urgencia energética.




