Conéctate con nosotros

Internacional

Carney ve en Trump al negociador, no solo al amenazador

El primer ministro canadiense interpreta las amenazas de Trump como táctica negociadora, mientras Ottawa busca su propio camino comercial con Beijing.

Publicado

en

a las

5:36 pm 0 Vistas

El juego arancelario entre aliados

Mark Carney, el primer ministro canadiense, no se está tomando las amenazas de Donald Trump al pie de la letra. O al menos, no del todo. Este lunes sugirió que algunos de esos comentarios del mandatario estadounidense son más postureo que política real.

“El presidente es un negociador fuerte, y algunos de estos comentarios y posicionamientos deben ser vistos en el contexto más amplio de eso”, afirmó Carney.

La chispa que encendió esta ronda fue una advertencia de Trump: un arancel del 100% a las importaciones canadienses si Ottawa seguía adelante con un acuerdo comercial amplio con China. Pero aquí está el detalle clave que Ottawa quiere dejar claro.

Canadá no busca un tratado integral con Beijing. Según Dominic LeBlanc, ministro responsable del comercio con EE.UU., lo que hay sobre la mesa es un “acuerdo comercial limitado” que toca solo “unos pocos sectores”. Lo comparó directamente con el pacto que el propio Trump hizo con Xi Jinping el verano pasado.

Una revisión, no una renegociación

Este año toca revisar el T-MEC, el tratado comercial norteamericano. LeBlanc fue categórico:

“No es como hace seis años. Hablamos de eso. Esto es una revisión”, señaló LeBlanc. “Estaba incorporada en el acuerdo. No es una renegociación”.

Pero la relación comercial entre Canadá y China ya tiene sus propias idas y venidas. En 2024, Ottawa siguió a Washington imponiendo fuertes aranceles a vehículos eléctricos chinos. Beijing respondió golpeando productos canadienses clave como el aceite de canola y la carne de cerdo.

Ahora viene el giro. Durante una visita a Beijing este mes, Carney rebajó ese arancel del 100% a los autos eléctricos chinos a cambio de que China suavice sus impuestos a productos canadienses. Un movimiento independiente que habla por sí solo.

Carney detalló que habrá un límite inicial de 49.000 unidades importadas con una tasa del 6.1%, que crecerá en cinco años. A cambio, espera inversiones chinas en la industria automotriz canadiense.

Más allá del comercio: una pelea por influencia

Todo esto ocurre mientras Trump revive viejas fantasías expansionistas, incluso publicando mapas alterados donde Canadá aparece como parte de Estados Unidos. En este clima, Carney ha emergido con un discurso claro sobre la necesidad de que las potencias medianas se unan.

Su frase en Davos resonó fuerte: “las potencias medianas deben actuar juntas, porque si no estás en la mesa, estás en el menú”. Un mensaje que claramente eclipsó al de Trump en el mismo foro.

La partida es compleja. Por un lado, Ottawa calma a Washington diciendo “no te preocupes, nuestro acuerdo con China es limitado”. Por otro, avanza silenciosamente su propia agenda comercial con Beijing, rebajando aranceles por su cuenta. Y mientras tanto, Carney posiciona a Canadá como líder de un bloque alternativo frente al unilateralismo estadounidense.

Trump negocia con amenazas públicas. Carney parece estar negociando moviendo piezas en silencio y construyendo alianzas elsewhere. El T-MEC se revisa este año, pero la verdadera negociación parece ser mucho más amplia: define qué tipo de aliado será Canadá en un mundo donde las reglas las escriben los más fuertes.

Internacional

Perú al borde: piden destituir a Jerí por vínculos chinos

El Congreso peruano recibe una solicitud para destituir al presidente interino por reuniones secretas con un empresario chino.

Publicado

en

La excusa de los caramelos que podría derribar a un presidente

Otra vez. Perú vuelve a tambalearse. Un pedido para sacar al presidente interino José Jerí ya está en el Congreso. El motivo: sus encuentros secretos con un empresario chino que ganó una licitación estatal millonaria.

“Jerí niega cualquier ilícito, asegura que no renunciará y afirma que se reunió con Yang porque quería comer comida china, así como comprar caramelos y cuadros chinos”.

Caramelos y cuadros. Esa es la explicación oficial para reuniones que la fiscalía ya investiga como posible tráfico de influencias. Yang Zhihua no es cualquier persona: ganó en 2023 el contrato para construir una hidroeléctrica que debe empezar en mayo.

Los números de la crisis

La solicitud reúne las 26 firmas mínimas necesarias, pero viene principalmente de grupos pequeños de izquierda. Los grandes bloques—Fuerza Popular, Alianza para el Progreso y Renovación Popular—siguen protegiendo a Jerí… por ahora.

Keiko Fujimori, candidata presidencial por cuarta vez, fue clara:

“Jerí debe continuar, pero cambiará de posición si se sorprende a Jerí cometiendo un delito”.

Para que avance el proceso se necesitan 56 votos. Para destituirlo finalmente, 87. Matemática política en un país que ya lleva siete presidentes desde 2016.

Lo grave no son solo las reuniones. Un informe parlamentario al que tuvo acceso AP señala que Yang también habría actuado como “soporte operativo y logístico” de otras empresas chinas en obras de infraestructura desde 2018.

El Congreso está en receso hasta marzo. Tres meses antes de las elecciones generales de abril 2026. Tiempo suficiente para que esta crisis explote… o se archive hasta después de los comicios.

Perú otra vez en la cuerda floja. Con un presidente que defiende sus encuentros secretos como viajes gastronómicos y compras decorativas. Mientras tanto, la sombra china sobre contratos estatales crece más larga cada día.

Continuar Leyendo

Internacional

La fractura de Trump con la extrema derecha europea

Los planes de Trump sobre Groenlandia abren una grieta inesperada en su alianza con los nacionalistas europeos.

Publicado

en

La mano que se suelta

Parecía una alianza inquebrantable. La misma que vimos en fotos como aquel apretón de manos entre Donald Trump y Viktor Orbán en Davos. Pero ahora, los planes del expresidente estadounidense para intervenir en Groenlandia han hecho algo que pocos anticipaban: agrietar su relación con la extrema derecha europea.

No son críticas sutiles. Marine Le Pen, en Francia, habla directamente de “interferencia extranjera”. Giorgia Meloni, primera ministra italiana, le dijo a Trump que sus medidas eran un error. Hasta Nigel Farage, ese viejo aliado británico, calificó la acción sobre Groenlandia de “hostil”.

“La afinidad ideológica no siempre garantiza apoyo político”

Aquí está el meollo del asunto. Cuando se trata de soberanía nacional —ese concepto sagrado para cualquier movimiento nacionalista—, las lealtades ideológicas crujen. Los legisladores de ultraderecha en el Parlamento Europeo ya están apoyando medidas para frenar pactos comerciales con Estados Unidos. Es un rechazo directo a la presión de Trump.

El Este resiste (por ahora)

Mientras Occidente critica, el flanco oriental guarda silencio. Viktor Orbán en Hungría y Andrej Babis en la República Checa mantienen una postura cautelosa. Orbán incluso defendió las acciones estadounidenses como “asuntos internos o de la OTAN”. Para él, mantener la relación estratégica con Washington —y su influencia en política energética— pesa más.

Pero esta división es reveladora. Muestra que la convergencia ideológica tiene límites muy claros: la defensa de la soberanía nacional. Expertos ya advierten que si Trump continúa con medidas percibidas como intervencionistas, esta alianza transatlántica podría romperse definitivamente.

Cada partido empezaría a priorizar lo local sobre la deferencia hacia Estados Unidos. Y eso cambiaría por completo el mapa geopolítico de la derecha radical en Europa.

Lo que comenzó como un apretón de manos en Davos podría terminar siendo un adiós distante. Las crisis, al final, se ven diferente desde dentro.

Continuar Leyendo

Internacional

Trump amenaza a Canadá con aranceles del 100% por pacto con China

Trump amenaza a Canadá con aranceles del 100% si sigue adelante con su acuerdo comercial con China.

Publicado

en

La bomba arancelaria de Trump

El presidente estadounidense Donald Trump lanzó una nueva amenaza comercial que podría cambiar las reglas del juego en Norteamérica. A través de sus redes sociales, advirtió que impondría un arancel del 100% a los bienes canadienses si el país mantiene su acuerdo comercial con China.

“No permitiré que Canadá sirva como ‘Puerto de Descarga’ para que China envíe productos a EU”, declaró Trump.

Esta advertencia marca un deterioro brutal en las relaciones entre Washington y Ottawa. Lo curioso es que inicialmente, Trump había visto con buenos ojos las negociaciones entre Canadá y China.

¿Por qué ahora la amenaza?

El conflicto estalló después de que Canadá negociara reducir aranceles a vehículos eléctricos chinos. A cambio, Beijing bajaría los impuestos a productos agrícolas canadienses. Un intercambio que parecía lógico hasta que Trump cambió de opinión.

La tensión con el primer ministro Mark Carney se intensifica en medio de fricciones internacionales cada vez más complejas. Esto no es solo sobre autos eléctricos o soja canadiense. Es sobre quién controla las rutas comerciales globales.

He visto suficientes guerras comerciales para saber cómo empiezan: con amenazas en redes sociales que luego se convierten en políticas reales. Lo preocupante es cómo estas disputas entre gigantes afectan a familias reales, a agricultores y trabajadores en ambos lados de la frontera.

Cuando mi hijo me pregunta por qué suben los precios, cada vez es más difícil explicarle la geopolítica detrás de su comida o sus juguetes. Esta escalada podría hacer esa conversación aún más complicada.

Continuar Leyendo
Anuncio Enter ad code here
Anuncio Enter ad code here

Lo mas visto del día