Andy Burnham, exalcalde del Gran Mánchester, asumió este lunes como primer ministro del Reino Unido. Es el séptimo jefe de gobierno británico en la última década.
El relevo se produce tras la renuncia de Keir Starmer, quien lideró el gobierno durante dos años. Starmer dimitió luego de que Burnham fuera elegido como nuevo líder del Partido Laborista.
En su primer discurso en Downing Street, Burnham, de 56 años, declaró:
“Mi mandato representará un punto de inflexión enfocado en recuperar la estabilidad política y económica del país.”
Detalló un plan estratégico a 10 años que prioriza la reindustrialización nacional, el control público de servicios esenciales, el combate al costo de vida y mayores competencias para gobiernos locales.
Starmer, antes de renunciar, defendió su gestión:
“El retorno al crecimiento económico, el respaldo internacional a Ucrania y la reconfiguración interna del laborismo tras la derrota de 2019.”
Presentó su renuncia formal ante el rey Carlos III en el Palacio de Buckingham. Esto cerró un ciclo marcado por agitación política interna tras los comicios locales de mayo.
El monarca encabezó la ceremonia de investidura para Burnham. Es el cuarto primer ministro que nombra en sus cuatro años de reinado.
Se espera que Burnham nombre a su gabinete este mismo lunes para iniciar la aplicación del nuevo modelo económico.




