Un ladrido de gloria en la Costa Azul
La película chilena “La perra” se quedó con el Palm Dog, el galardón canino más famoso del Festival de Cine de Cannes. La ceremonia ocurrió un día antes de la gala oficial, en la playa de Cannes, donde los verdaderos protagonistas fueron los perros.
El evento reunió a periodistas, amantes de los animales y decenas de canes. Los ladridos se mezclaban con el sonido de copas de vino mientras los cachorros posaban para las cámaras y socializaban. Hubo bocadillos gourmet para los invitados de cuatro patas, y algunos perros locales muy parecidos a los famosos recogieron los premios en su lugar.
Proyectada en la sección paralela Quincena de Realizadores, la cinta sigue a una mujer solitaria y su vínculo con una cachorra abandonada llamada Yuri, en honor a la cantante mexicana.
La directora, Dominga Sotomayor, explicó al recibir el codiciado collar:
“Yuri y la pequeña Tormenta, que interpretó a la Yuri pequeña, ambas son rescatadas y ambas están felices en sus nuevas casas. No estaban entrenadas, así que fue realmente salvaje trabajar con ellas.”
Sotomayor añadió que buscaba hacer una película donde los perros no fueran solo un recurso narrativo, sino personajes plenos:
“Creo que ambas perras fueron el corazón de la película, así que estoy muy feliz con este premio.”
Con este reconocimiento, “La perra” demuestra que el cine independiente chileno sigue conquistando espacios insólitos en el circuito internacional.




