De un escándalo a otro: la nueva investigación que persigue a Julio
Parece que Julio Iglesias no puede salir de los titulares. Justo cuando pensábamos que el tema del presunto abuso sexual quedaba atrás (la Fiscalía lo archivó), ahora le llega otra. Esta vez, es migratoria.
Las autoridades españolas están revisando cómo consiguió visas para algunas de sus extrabajadoras dominicanas. La cosa va de un papel enviado en 2021.
En una carta al entonces cónsul, el cantante pedía visas Schengen para que varias empleadas lo acompañaran a Málaga y “atendieran a su familia”.
Prometió cubrir todo: alojamiento, comida, seguro médico. El clásico “yo me hago cargo”. Pero según tres de esas mujeres, la realidad fue muy distinta.
La promesa vs. la realidad
Ellas cuentan otra historia. Hablan de trabajar sin contrato, sin estar dadas de alta en la Seguridad Social. De jornadas maratonianas de más de 12 horas y un sueldo que se quedaba en unos 350 euros al mes.
También admiten que sabían que esos visados no cuadraban del todo con la normativa laboral española para el trabajo doméstico. Un detalle importante.
Por ahora, el foco de la investigación está en el proceso administrativo de cómo se concedieron esas visas. No se sabe aún si esto le traerá problemas legales o solo administrativos al artista.
El recuerdo del escándalo anterior por abuso y acoso sexual (que él negó) todavía está fresco. Esto le suma otro capítulo complicado a su biografía reciente. Veremos en qué termina esta nueva inspección.




