El Super Bowl se vistió de fiesta latina
Las estrellas coparon el Levi’s Stadium desde antes del pitido inicial. Desde Blue Ivy Carter saltando en la zona de anotación hasta Green Day calentando motores para el homenaje al 60 aniversario de la NFL.
Pero todos sabían que el verdadero plato fuerte llegaría a la mitad.
Un medio tiempo que hizo historia
Benito Antonio Martínez Ocasio, Bad Bunny para el planeta, se convirtió en el primer artista latino en encabezar en solitario el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl. Y vaya si lo hizo a lo grande.
“Es un espectáculo que podemos definir como una fiesta de música latina en un Super Tazón con importantes tintes políticos”
El puertorriqueño transformó esos 13 minutos en una celebración continental. Abrió con ‘Tití Me Preguntó’ y puso a cantar a todo el estadio. El setlist fue un viaje por sus éxitos: ‘Yo Perreo Sola’, ‘Mónaco’, ‘Nuevayol’…
Pero las sorpresas vinieron con los invitados. Primero apareció Lady Gaga para ‘Die With a Smile’. Luego, Ricky Martin hizo explotar las gradas con ‘Cántalo’.
Lo más potente fue el mensaje. Bad Bunny presentó todas las banderas de Latinoamérica, nombrando cada país junto a Estados Unidos y Canadá. La producción se sumergió en paisajes puertorriqueños y escenas de la cultura local.
Mientras, antes del partido, otros artistas ponían su toque. Brandi Carlile con una versión sencilla de ‘America the Beautiful’. Charlie Puth haciendo emotivo el himno nacional. Coco Jones con ‘Lift Every Voice and Sing’.
Green Day trajo rock… y alguna palabrota al desfile de MVPs. Porque algunos espíritus rebeldes nunca cambian.
Al final, Bad Bunny dejó claro por qué es el número uno global. No solo puso a bailar al mundo, sino que cambió para siempre lo que significa el show de medio tiempo. Historia hecha entre beats y banderas.




