El gobierno de Estados Unidos impuso nuevas sanciones contra legisladores libaneses afiliados a Hezbolá, funcionarios de seguridad y aliados del movimiento chiita. La medida, anunciada este jueves, acusa a los señalados de preservar la influencia del grupo dentro de las instituciones estatales y de obstaculizar los esfuerzos para su desarme.
Los sancionados
Entre los nombres destacan el exministro libanés Mohammed Fneish y los parlamentarios Hassan Fadlallah, Ibrahim al-Moussawi y Hussein Hajj Hassan. Washington los identifica como opositores al proceso de desarme de Hezbolá. También figura el embajador iraní en Líbano, Mohammad Reza Sheibani, a quien las autoridades libanesas ya habían ordenado abandonar Beirut.
Por primera vez, las sanciones alcanzan a funcionarios activos de los servicios de seguridad del Estado libanés. Uno pertenece a la Dirección General de Seguridad y otro a la inteligencia militar. Ambos son señalados por proporcionar apoyo e información estratégica a Hezbolá durante el conflicto en curso entre el grupo e Israel.
Contexto y alcance
El anuncio ocurre en medio de crecientes presiones internacionales para que el gobierno libanés avance en el desarme de Hezbolá. Paralelamente, funcionarios de Líbano e Israel mantienen conversaciones indirectas en Washington para reducir tensiones. Se prevé incluso una reunión militar directa entre representantes de ambos países en el Pentágono a finales de mayo.
Las sanciones bloquean cualquier activo o propiedad de los implicados bajo jurisdicción estadounidense. La Casa Blanca no descarta ampliar las restricciones si persiste la influencia de Hezbolá en el aparato estatal libanés.




