El viajecito europeo de Mario Delgado que nadie pidió
Ah, la vida de un funcionario público: entre discursos de austeridad y fotos en restaurantes de lujo en Lisboa. Mario Delgado, el señor de la Secretaría de Educación Pública (o SEP para los cuates), salió del clóset viajero y admitió lo que todos ya sabían: sí, se fue a Portugal, pero eso sí, “con sus propios recursos” (claro, porque su sueldo de secretario es tan modesto como un departamento en Polanco).
Todo empezó cuando el columnista Claudio Ochoa destapó el pastel con fotos de Delgado disfrutando de los manjares del Pousada de Lisboa, un hotel que no precisamente vende tortas de jamón. Y como buen mexicano pospandémico, el titular de la SEP no pudo resistir la tentación de un viajecito express a Europa, porque ¿qué es la educación pública comparada con una buena foto en Instagram?
“Fue con mi dinero, no se enojen”: la defensa de Delgado
En la mañanera de este lunes (ese ritual donde los funcionarios explican lo inexplicable), Delgado soltó su mejor frase de autojusticia millennial: “Sí, efectivamente salí unos días con mis propios recursos y sin descuidar mis responsabilidades”. O sea, el equivalente a decir “fue un fin de semana, relájense”. Eso sí, ni una palabra sobre si el menú incluía bacalao o si aprovechó para comprar souvenirs con el IVA portugués.
Pero aquí no acaba el drama. La presidenta Claudia Sheinbaum, en modo “yo sí soy austera”, había soltado el domingo que el recurso público es “bendito” y no debe terminar en los bolsillos de los gobernantes. Casualidad que justo después saliera la noticia de que no solo Delgado, sino también Ricardo Monreal (el coordinador de Morena en Diputados), se dio su escapada a Madrid. ¿Será que en Europa hay un descuento para políticos mexicanos?
Lo irónico es que todo esto ocurre bajo el mantra de la “cuarta transformación”, donde se supone que los funcionarios viven en la “justa medianía”. Aunque, viendo las fotos, esa medianía incluye restaurantes con estrellas Michelin. Pero bueno, al menos no fue con dinero público… ¿o sí? (Aquí un guiño cómplice a la audiencia).
Moraleja: Si vas a viajar en tiempos de recortes educativos, asegúrate de que sea “con tus recursos”. Y si te descubren, di que fue un viaje de “trabajo”. Total, ¿quién no ha mezclado negocio con placer?
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