El aviso de la calificadora
La agencia Standard & Poor’s movió la perspectiva de México de estable a negativa. Y no, no es un simple cambio de letra. Es un foco rojo que el gobierno no puede ignorar.
Franklin Templeton, el gigante de inversiones, lo dice claro: esto es una llamada de atención. Nadia Montes de Oca, estratega senior de la firma, lo explica sin rodeos: “No esperaríamos que México pierda la calificación… pero sin duda es una llamada de atención para que en los próximos años se tomen medidas más contundentes”.
¿Qué pasó?
S&P ratificó el grado de inversión, sí. Pero ese cambio de perspectiva es el verdadero drama. ¿La razón? Los resultados fiscales son más débiles de lo que se proyectaba. La deuda del gobierno se disparó en 2024 por el gasto electoral, y las medidas para controlarla aún no funcionan como deberían.
El déficit fiscal, que era de 5.8% del PIB, bajó a 4.1% y se espera que llegue a 3.5%. Pero a México le está costando más de lo previsto esa consolidación fiscal. Y la calificadora lo está viendo.
El peso de Pemex
Otro frente: Pemex. La empresa productiva del Estado sigue siendo un lastre. “El apoyo que se le está dando a Pemex va bajando su producción”, señala Montes de Oca. Si esto no mejora, la deuda y el déficit podrían seguir deteriorándose.
El futuro, según Franklin Templeton
El escenario base de la firma es optimista pero cauteloso: 70% de probabilidades de que México cierre 2025 con crecimiento de 1.3% e inflación de 4.5%. La calificación se mantendrá volátil, sobre todo por el T-MEC. Pero ven a México negociando con pragmatismo.
Eso sí, hay un escenario negativo con 20% de probabilidades: una relación más tensa con Estados Unidos por temas migratorios, violencia y narcotráfico. Ahí sí, el panorama se complica.
“Si esto no mejora… baja la deuda y el déficit y además está el tema de apoyo a Pemex, esto se podría deteriorar”, sentenció Montes de Oca.
La película no está escrita, pero el guion ya tiene sus primeras escenas de tensión.




