El teatro del poder en Cajeme
La Presidenta Claudia Sheinbaum pisó fuerte en Sonora. Y no era para menos: Día de las Madres, 70 mil mujeres esperando, y un programa nuevo que promete cambiar las reglas del juego.
“Reconocer a las mujeres es algo fundamental para que se reconozca que las mujeres podemos ser lo que queramos ser, que no se limiten nuestros sueños”, soltó desde el Centro de Usos Múltiples.
La Pensión Mujeres Bienestar no es cualquier cosa. Son 3 mil 100 pesos bimestrales para mujeres de 60 a 64 años. En total, 3 millones de beneficiarias en todo el país. En Sonora, la inversión supera los mil 448 millones de pesos solo para este 2026.
¿El mensaje clave? Sheinbaum lo dejó claro: “Las mujeres no queremos ser más, porque somos iguales, pero nunca más queremos ser menos en nuestra sociedad”. Y remató con un: “¡Abajo el racismo! ¡Abajo el clasismo! ¡Abajo la discriminación! ¡Y abajo el machismo!”
La jugada detrás del discurso
Aquí hay más que un acto de entrega. La mandataria está tejiendo una narrativa: su llegada al poder es la llegada de todas las mujeres. Prueba de ello, los mil Centros de Educación y Cuidado Infantil (CECI) que prometió construir para que las madres trabajen tranquilas.
Y no se olvidó de las heroínas del pasado. Reformó el artículo 18 de la Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacional para reconocer a 24 mujeres mexicanas. Leona Vicario, Josefa Ortiz, Gertrudis Bocanegra, Margarita Maza… todas entran al panteón oficial.
El gobernador Alfonso Durazo, fiel escudero, agradeció la gira de tres días que incluyó Planes de Justicia para pueblos Seri y Yaqui. Dijo que con esto se cumple “la promesa de que llegaron todas las mujeres a la Presidencia”.
La voz de la calle
Altagracia Ruíz Acuña, beneficiaria, no se contuvo: agradeció el apoyo y felicitó a Sheinbaum y a todas las madres en este 10 de mayo. Porque al final, esto es política con rostro humano. O al menos, eso quieren que creamos.




