Un grupo de futbolistas, encabezados por el noruego Morten Thorsby —quien probablemente disputará el próximo Mundial—, firmó una carta abierta para que la FIFA refuerce sus protocolos ante el calor extremo en la Copa del Mundo de 2026.
La misiva, presentada por el New Weather Institute y respaldada por decenas de jugadores, señala que es “esencial que la mejor experiencia médica disponible se ponga en práctica” en el torneo que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México a partir del 11 de junio.
“Compartimos las preocupaciones expuestas por los profesionales médicos y respaldamos su exigencia de que la FIFA actualice su marco sobre estrés térmico antes del Mundial”, indica la carta.
Expertos en salud advierten sobre “niveles preocupantes de estrés térmico” que podrían enfrentar los futbolistas. Consideran insuficientes las directrices actuales de la FIFA y proponen pausas de enfriamiento de seis minutos durante los partidos, además de vestuarios con equipo adecuado para enfriamiento intensivo antes del partido y en el descanso.
Según investigaciones previas, 14 de las 16 ciudades sede experimentarán “niveles de calor extremos” que podrían ser peligrosos para jugadores, árbitros y espectadores. Las temperaturas de globo y bulbo húmedo —que consideran humedad, viento y radiación solar— podrían superar los 32 grados centígrados por las tardes en Monterrey, México, mientras que Miami destaca por su “humedad particularmente alta”.
La FIFA ya creó un Grupo de Trabajo para la Mitigación y Gestión de Enfermedades por Calor, integrado por expertos médicos y operativos. Entre las medidas actuales figuran pausas de hidratación de tres minutos a mitad de cada tiempo, independientemente del clima, y bancas con control climático para suplentes y personal. La FIFA asegura que las condiciones meteorológicas se han considerado en el calendario de partidos.




