La MLS pone presión sobre Vancouver
Los Whitecaps están contra las cuerdas. La liga ya soltó el aviso: si no se arregla el estadio y los ingresos, el equipo podría mudarse. Y no es bluff. El comisionado Don Garber fue claro: la situación en BC Place es insostenible.
“Está llegando a un punto crítico”, dijo Garber a la AP.
El problema es el contrato de arriendo a corto plazo y la imposibilidad de meter asientos premium. BC Place será sede del Mundial 2026, pero hoy no le da el oxígeno financiero que el club necesita.
El gobierno no comprará el equipo
Ravi Kahlon, ministro de empleo, fue directo: la provincia no va a comprar los Whitecaps. Pero sí están buscando formas de ayudar. Por ahora, el equipo usa el estadio sin costo y recibe entre 1 y 1.5 millones de dólares al año de lo que genera el recinto.
“Si hay cosas genuinas que necesitan hacerse para mantener al equipo aquí, queremos ver que eso suceda”, aseguró Kahlon.
El gobierno está abierto a explorar más fuentes de ingresos, como concesiones y publicidad. Pero el tiempo apremia.
¿Las Vegas a la vista?
Garber confirmó que Las Vegas ya presentó una solicitud para tener equipo de la MLS. Si Vancouver no logra estabilizarse, la ciudad del juego podría ser el destino. Aunque el comisionado dice que preferiría que los Whitecaps se queden y que la expansión a Vegas sea aparte.
El grupo propietario, que incluye a Steve Nash, puso el equipo a la venta hace 16 meses. La incertidumbre es real. Vancouver, una de las tres sedes canadienses del Mundial, podría quedarse sin club profesional justo cuando el foco mundial esté sobre ella.
Esto es más que un partido. Es una carrera contra el reloj para salvar a los Whitecaps.




