Un recorrido que exige control
Royal Birkdale recibe al golf mundial con un recorrido que premia el control de la trayectoria. La distancia no es el único factor: el bote impredecible sobre el césped firme define el juego.
“No puedes calcular perfectamente cada bote”, dijo Justin Rose. “Pero tienes que aceptar la naturaleza de un campo de links. Va a haber buenos botes y malos botes. Simplemente sigue jugando con un poco de libertad y creatividad”.
El 154° Abierto Británico arranca el jueves en Southport. El pronóstico anticipa sol cálido y cielos despejados, algo inusual. “Este es el primer pronóstico que recuerdo haber visto que no tenía lluvia en toda la semana”, comentó Scottie Scheffler, campeón defensor.
Condiciones cambiantes
Rory McIlroy visitó el campo hace unas semanas y lo vio más verde. Ahora el rough está más seco. “Es un arma de doble filo”, afirmó. “El rough era más castigador hace dos semanas. Se ha quemado bastante”.
El diseño incluye hoyos rediseñados, como el quinto, de 321 yardas, ahora sin golpes ciegos. El viento sopla desde otra dirección, lo que modifica la estrategia en varios hoyos.
Scheffler busca ser el primer ganador consecutivo desde Padraig Harrington en 2007-2008. Devolvió la jarra de clarete el martes; el domingo se coronará al nuevo “Champion Golfer of the Year”.
“La pelota va a rodar para siempre”, resumió Scheffler. El Abierto Británico cierra la temporada de majors con su estilo único: seco, firme, impredecible.




