Pumas le pasa la factura a Dani Alves y el TAS le da la razón
Ponte cómodo, que esta historia tiene más vueltas que un partido de vuelta de Champions. Resulta que los Pumas de la UNAM acaban de anotar un golazo en los tribunales, y no precisamente con una chilena. Este miércoles, la casa de los felinos universitarios soltó un comunicado que básicamente es el equivalente legal a un ‘gol de media cancha’. Anunciaron que, después de todo un drama contractual que da más tela para cortar que una telenovela de las de antes, el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) les dio totalmente la razón. Sí, el mismo Dani Alves que ha estado más en los tribunales que en los campos de fútbol últimamente, tendrá que rascarse el bolsillo.
La institución de la Universidad Nacional explicó que, “en el marco de la disputa contractual entre el Club y el jugador”, el máximo órgano de justicia deportiva mundial falló a su favor. Esto significa que se revocó completamente una decisión previa de la Cámara de Resolución de Disputas de la FIFA que se había lavado las manos. Ahora, no solo se confirma que los Pumas tuvieron toda la razón del mundo para rescindir su vínculo con el lateral brasileño, sino que además le cae una indemnización por daños y perjuicios que es incluso mayor a la que inicialmente se había contemplado. Básicamente, el TAS les dijo: “Sí, equipo auriazul, tenían razón, y además les vamos a dar un poco extra por las molestias”.
De la cancha a la corte: el viaje de Dani Alves
Para que entiendas el nivel del culebrón, retrocedamos un poco. Según reportes de medios como TUDN, la relación entre el club y el futbolista ya venía rota desde hace rato. Tanto, que los Pumas habían presentado una denuncia contra el ex jugador del Barcelona por una friolera de cinco millones de dólares. Los motivos: un presunto incumplimiento de contrato de manual y un abandono de trabajo que dejó al equipo en una situación más complicada que armar un mueble de IKEA sin las instrucciones.
Pero aquí es donde el plot se complica más que un laberinto. Toda esta disputa legal salió a la luz pública justo después de que el futbolista brasileño tuviera su… ejem… encuentro poco amistoso con el sistema judicial español. Alves pasó 14 meses en prisión preventiva después de que una mujer lo acusara de agredirla sexualmente en una discoteca de Barcelona. Un escándalo de esos que no se borran ni con el mejor detergente.
Y por si creías que el drama había terminado, piensa otra vez. En un giro argumental que ni el guionista de ‘Élite’ se habría atrevido a escribir, Alves recibió la libertad provisional después de que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) determinara que el relato de la denunciante no era lo suficientemente sólido. Básicamente, lo soltaron, revocando su condena inicial de cuatro años y medio. Así que ahora el brasileño está técnicamente libre, pero con una factura de los Pumas esperándolo en el buzón. Irónico, ¿no? Logra salir de un lío judicial monumental, solo para encontrarse con que otro lo espera a la vuelta de la esquina.
La verdad es que este desenlace sienta un precedente interesantísimo en el mundo del deporte profesional. Demuestra que los clubes no se van a quedar de brazos cruzados cuando un jugador incumple de manera tan flagrante. Los Pumas, más allá del resultado deportivo que hayan tenido en la cancha, acaban de marcar un tanto en una esfera mucho más grande: la de la defensa de sus derechos institucionales. Y eso, querido millennial, es un power move.
¿La moraleja de la historia? Que por más famoso y talentoso que seas, un contrato es un contrato. Y las acciones, siempre, tienen consecuencias. A veces económicas, y bastante jugosas.
¿Te sorprendió este final? Comparte esta jugada legal en tus redes sociales y etiqueta a ese amigo que siempre defiende a los jugadores sin importar qué. ¿Quieres estar al día con más historias donde el fútbol y el drama se mezclan? Explora nuestra sección de noticias deportivas para no perderte nada.




