Portugal y Croacia se enfrentaron en un duelo que definía el pase a octavos de final. Era también el último baile mundialista para dos leyendas: Cristiano Ronaldo y Luka Modric. Al final, Portugal ganó 2-1 y prolongó la ilusión de su capitán, mientras que el croata decía adiós a las Copas del Mundo.
Desarrollo del encuentro
El partido arrancó con intensidad. Croacia avisó al minuto 3 con un remate de Ante Budimir que el portero portugués controló sin problemas. Portugal respondió de inmediato: Bruno Fernandes y Vitinha probaron al guardameta croata, pero el marcador no se movió. Durante el primer tiempo, los lusitanos tomaron el control del ritmo, aunque sin lograr concretar. Ambos equipos se fueron al descanso con el 0-0.
En la segunda mitad, Croacia golpeó primero. Al minuto 53, Ivan Perišić controló dentro del área y definió con precisión para abrir el marcador, su primer gol en el torneo. Los balcánicos estuvieron cerca de ampliar la ventaja al 56′, pero Nikola Vlašić anotó en posición adelantada y el tanto fue anulado.
Portugal reaccionó al 60′ con un gol de Cristiano Ronaldo, también invalidado por fuera de juego. Sin embargo, al 68′, el portugués tomó revancha desde el punto penal y puso el 1-1. Croacia volvió a ver anulado un gol al 80′, cuando Petar Sucic fue sancionado por posición adelantada. Momentos después, Ronaldo salió sustituido por Rúben Neves, visiblemente disgustado.
Cuando el partido parecía encaminarse al alargue, Gonçalo Ramos apareció al minuto 90+3 y, de cabeza, desató la celebración portuguesa. Croacia intentó el empate y Joško Gvardiol marcó al 90+12, pero el árbitro anuló la acción. Portugal se quedó con la victoria y selló su boleto a octavos, donde la espera España.
La noche dejó dos caras: la alegría de Ronaldo, que sigue soñando, y la despedida de Modric, quien cierra su historia mundialista con el orgullo de una generación inolvidable.




