Bienvenida de héroe en Oslo
Unas 90 mil personas se congregaron en Oslo para recibir a la selección de Noruega tras su actuación en el Mundial 2026. El equipo cayó en cuartos de final ante Inglaterra por 2-1 en tiempo suplementario, pero el logro de llegar a esa instancia fue histórico para el país.
La plaza frente al Palacio Real fue el epicentro del conocido “Viking Row”, el festejo donde aficionados simulan remar al ritmo de un tambor. El príncipe heredero Haakon lideró la celebración tocando el tambor frente a la multitud.
“Es simplemente increíble ver todo el apoyo que recibimos y cómo todo el país nos respalda. Tanta alegría, sonrisas y buen humor. Es realmente fantástico”, declaró el capitán Martin Odegaard a la emisora NRK.
Recorrido hasta el Palacio
Los jugadores llegaron en autobús desde el aeropuerto hasta el Palacio Real. A lo largo del trayecto, seguidores vestidos con camisetas del equipo ondearon banderas. El delantero Erling Haaland, autor de siete goles en el torneo, asistió a la recepción ofrecida por el rey Harald, pero no se unió a la fiesta callejera. Al bajar del avión, llevaba un peluche de mapache con una botella de whisky.
El defensa Marcus Pedersen, del Torino, escribió en Instagram: “De niño, soñaba con jugar en un Mundial. Este verano boreal tuve la oportunidad de hacer realidad ese sueño. Gracias a todos los que me apoyaron”
Eco en MotoGP
El festejo noruego fue imitado por el piloto español Marc Márquez tras ganar el Gran Premio de Alemania de MotoGP. Pidió un tambor y lo colocó frente a su equipo Ducati para emular el “Viking Row”. La celebración terminó con abrazos y brindis. Con esa victoria, Márquez escaló al tercer lugar de la temporada 2026.




