Galilea Montijo habla ahora con menos lágrimas, pero el recuerdo aún pesa. Su hijo Mateo, entonces de 11 años, le dijo que quería irse a vivir con su padre. La conductora lo describe como una etapa de “muerta en vida”.
La conductora y Fernando Reina estuvieron casados 11 años y anunciaron su divorcio de mutuo acuerdo en marzo de 2023. Tuvieron a Mateo en 2012. Tras la separación, mantienen una relación cordial por el bienestar de su hijo.
Desde hace un par de años, Mateo —que aspira a ser futbolista profesional— vive en Acapulco con su papá. Galilea reside en la Ciudad de México. Se ven seguido, pero ella no supera la ausencia.
Confesión en “Netas divinas”
En el programa del que forma parte, Montijo confesó que esa situación nunca dejará de dolerle. No escuchar a su hijo en casa la hace sentir “muerta en vida”.
Contó que la dinámica de ir y venir se ha ido acomodando, pero fue muy doloroso cuando Mateo, a punto de cumplir 12 años, le dijo que quería vivir con su papá. Recordó que él le explicó que su felicidad en ese momento estaba con su padre, y que ella podía visitarlo cuando quisiera.
Aunque Montijo suplicó que no, al final respetó la decisión. Reflexionó: los hijos son como ligas, los sueltas y sientes que se van, pero siempre regresan.
“Sabe que tiene a su mamá 24/7, pero en el momento que veo a un bebé, digo ‘¿a qué hora se fue el mío, a qué hora creció el mío?'”
Se sinceró: no puede creer que el tiempo haya pasado tan rápido. Parece ayer cuando dependía de ella, cuando le cambiaba el pañal y le daba papilla. “Para mí el nido vacío es terrible, empezó a los 11”.
Se sintió juzgada
Galilea confesó a sus colegas que se sintió juzgada tras revelar que su hijo quiso irse con su papá. Pensó que la gente la vería como mala madre. Sin embargo, su terapeuta le explicó que la decisión de Mateo estaba más ligada al deseo de acompañar a su padre, quien vive con uno de sus hijos.
“Por una situación que pasó, siento que Mateo se sentía muy responsable de cuidar a su papá y me lo dijo también la terapeuta”
Sin contener el llanto, la conductora reiteró que cuando su hijo se fue sintió que se moría, literal. “Para mí era… sentí que me moría, sin Mateo sentí que me moría y andaba como zombie”, reveló.




